IMMEX 4.0: la evolución de la manufactura avanzada

La industriamanufacturera de exportación en México atraviesa un momento decisivo. Para Nuevo León —uno de los principales motores industriales del país— este escenario representa, al mismo tiempo, un cúmulo de desafíos y una ventana estratégica para consolidar su liderazgo.

Desde la perspectiva de Zelina Fernández, directora general de index Nuevo León, el balance, la competitividad y el capital humano marcan un año positivo, aunque exigente. La asociación, que agrupa a casi 300 empresas manufactureras en Nuevo León y regiones estratégicas de Coahuila y Tamaulipas, celebra 39 años de trayectoria en un periodo en el que la certidumbre jurídica se ha convertido en un eje crítico para la industria IMMEX.

 

Revisión del T-MEC

Uno de los principales focos de atención para la industria manufacturera de exportación es la próxima revisión, el T-MEC y la integración regional. Para index Nuevo León, este proceso es determinante para preservar las condiciones que han permitido el crecimiento de la inversión, el empleo y la integración regional.

La alta dependencia del comercio, las exportaciones y la relación con Estados Unidos, con más del 80% de las exportaciones mexicanas con destino a ese país, convierte a la relación bilateral en un pilar del PIB nacional. En este contexto, index participa en mesas de trabajo nacionales y binacionales, así como en encuentros con legisladores y organismos en Washington, con el objetivo de posicionar la relevancia estratégica de la región.

“Tenemos que anticiparnos y reforzar los capítulos que pueden poner en riesgo la competitividad, la inversión y la región, como reglas de origen, inversión, propiedad intelectual, energía, medio ambiente y temas laborales”, explica Fernández.

De la maquila tradicional a la manufactura avanzada

Otro de los grandes temas en la agenda industrial es la evolución del Programa IMMEX, la política industrial y la manufactura de exportación. Considerado durante décadas uno de los principales instrumentos de la política industrial mexicana, hoy su transformación hacia un IMMEX 4.0 responde a una realidad distinta: mayor automatización, digitalización y trazabilidad, así como exigencias regulatorias más sofisticadas.

Lejos de la visión tradicional de la maquila, la manufactura de exportación en México avanza hacia modelos de alto valor agregado, con mayores responsabilidades, controles más estrictos y una integración tecnológica profunda.

“El IMMEX 4.0, la manufactura y el comercio global pueden convertirse en punta de lanza para una manufactura de exportación avanzada, más competitiva y alineada con las nuevas dinámicas del comercio global”, afirma la directiva.

Entre los beneficios esperados destacan una mayor certidumbre jurídica, la reducción de riesgos administrativos y la automatización de procesos, así como una mejor trazabilidad y una coordinación más eficiente entre áreas fiscales, logísticas, productivas y de inventarios.

 

Desarrollo de proveeduría local

El fortalecimiento del contenido nacional, la proveeduría local y el IMMEX 4.0 es uno de los ejes centrales del nuevo esquema y una prioridad para index Nuevo León. Actualmente, alrededor del 31% de los insumos de las empresas asociadas son de origen local, una cifra con amplio margen de crecimiento.

Desde hace tres años, la asociación impulsa el programa PROSIM, los proveedores y las PYMES como parte de una iniciativa que valida, acompaña y certifica proveedores nacionales. A la fecha, se han identificado más de 700 requerimientos de procesos y servicios, reflejo de una creciente demanda por integrar a las PYMES a las cadenas de valor globales.

“Desarrollar proveeduría local, reducir costos logísticos y fortalecer la seguridad del suministro es clave, especialmente en sectores estratégicos”, subraya Fernández.

 

Los sectores del futuro

En este proceso de transformación, eventos como Expo Manufactura, la industria y la innovación juegan un papel estratégico. Más allá de ser una exposición comercial, se han consolidado como una plataforma de conexión, diagnóstico y visión de futuro para la industria.

Automatizaciónrobótica y semiconductores, junto con la electromovilidad y el sector automotriz —aun con los retos actuales—, destacan como áreas con alto potencial de crecimiento y sofisticación tecnológica. Algunas empresas, incluso, ya desarrollan proyectos con una visión que apunta hacia 2050, lo que exige acelerar la preparación del talento y la adopción de nuevas competencias.

Además, la directora destaca que el capital humano, la formación técnica y la capacitación continua siguen siendo el activo más valioso de la manufactura mexicana. La reconversión laboral y los esquemas de capacitación son indispensables en un entorno donde la tecnología evoluciona de manera constante.

“Si la industria es un motor, el capital humano, la tecnología y la infraestructura son su engrane más importante. Sin talento preparado no hay competitividad posible”, concluye Fernández.

Con la mirada puesta en la revisión del T-MEC, la manufactura y el bloque binacional México–Estados Unidos, la manufactura en Nuevo León se perfila no solo como un pilar económico, sino como un referente de transformación industrial para el país.

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