Como era de esperar, Irene Vélez mantendrá su cargo como ministra de Minas y Energía. La moción de censura que convocaron bancadas de oposición, lideradas por el Centro Democrático y Cambio Radical, fue más un trámite que un debate de alta tensión, como se noto desde miércoles de la semana pasada, cuando se dio la discusión en la plenaria de la Cámara y la mayoría de bancadas cantaron públicamente su respaldo al Gobierno de Gustavo Petro. La votación de este martes, en la que 24 congresistas pidieron remover a Vélez de su cargo y 132 por mantenerla, fue el epílogo esperado.
Los integrantes de la oposición argumentan que la ministra ha dejado mensajes irresponsables que estaban generando pánico económico. Recuerdan, por ejemplo, sus anuncios de importar gas de Venezuela, o de pedir a los países ricos que decrezcan sus economías. La bancada de Gobierno argumenta que Vélez ha hecho bien su labora y recuerdan, por ejemplo, que logró un pacto con las empresas del sector eléctrico para reducir sus tarifas.
Vélez es la primera ministra de Gustavo Petro en enfrentar una moción de censura y el celebró el respaldo que recibió en la Cámara de Representantes. “Su compromiso y trabajo constante por una disminución de las tarifas de energía es reconocido”, dijo el mandatario.



