La compañía Pinnacle Silver and Gold Corp. anunció los preparativos para ejecutar una nueva campaña de perforación diamantina en su proyecto El Potrero, ubicado en el estado de Durango, México. El programa busca evaluar la continuidad de la mineralización de oro, plata, plomo y zinc identificada a comienzos de 2026 en la concesión Maria Fernanda 2 (MF2), un sector que podría ampliar el potencial geológico del distrito.
La primera fase contempla 1.876,5 metros distribuidos en 16 sondajes, enfocados en cuatro objetivos prioritarios: Brecha Paulina, Las Guásimas, Matavacas y Jaelyn. La ejecución de las perforaciones está sujeta a la obtención de los permisos correspondientes, mientras que los equipos geológicos de la empresa continuarán con trabajos de mapeo y muestreo para precisar las estructuras mineralizadas.
Cuatro objetivos concentran la primera fase de exploración
El programa contempla cuatro perforaciones, equivalentes a 437 metros, en la zona Brecha Paulina, donde los trabajos previos identificaron mineralización de oro, plata, plomo y zinc en tramos de muestreo superficial.
En Las Guásimas, una antigua labor minera artesanal ubicada aproximadamente a 650 metros al suroeste de Brecha Paulina, se proyectan otros cuatro sondajes que sumarán 616,5 metros. Entre los antecedentes de exploración destacan muestras de escombros con leyes de hasta 3,21 gramos por tonelada de oro, 349 gramos por tonelada de plata, 3,49% de plomo y 5,30% de zinc.
Por su parte, el sector Matavacas contará con cinco perforaciones que alcanzarán 595 metros, mientras que en Jaelyn se planifican tres sondajes, con un total de 228 metros. Estos trabajos permitirán evaluar diferentes estructuras y determinar si existe continuidad de la mineralización identificada en los primeros reconocimientos geológicos.
Mineralización podría extender el sistema de la mina Topia
Uno de los aspectos relevantes del descubrimiento en MF2 es su configuración geológica. A diferencia de las vetas con orientación noroeste identificadas en el norte de la propiedad El Potrero, las estructuras de esta concesión presentan una orientación noreste y características que podrían corresponder a un evento hidrotermal diferente.
Pinnacle considera que esta mineralización podría representar una extensión del sistema asociado a la mina Topia, ubicada aproximadamente a cuatro kilómetros al suroeste del proyecto. Esta hipótesis será evaluada mediante las perforaciones, que buscarán determinar la geometría, continuidad y distribución de las estructuras mineralizadas.
La compañía también destacó resultados de muestreo superficial de hasta 1.159 gramos por tonelada de plata en el bloque norte de la propiedad. Estos valores corresponden a muestras selectivas y no representan necesariamente las leyes promedio del yacimiento, por lo que deberán ser complementados con estudios y perforaciones.
Campaña se suma a los trabajos de exploración subterránea
El nuevo programa se desarrolla en paralelo con las actividades de exploración que Pinnacle lleva adelante en las minas históricas Pinos Cuates y Dos de Mayo. En Pinos Cuates, la compañía completó 73 perforaciones subterráneas que suman 1.452,2 metros, mientras que en Dos de Mayo contempla otros 555 metros distribuidos en 27 sondajes.
Además, el 26 de octubre la empresa informó que obtuvo autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) para ejecutar un programa independiente de perforación superficial en El Potrero. Este permiso contempla hasta 110 sitios y una primera campaña prevista de 48 pozos, con un total de 5.540 metros.
Esta última campaña está dirigida a evaluar sectores cercanos a las antiguas labores mineras, el sistema de vetas Dos de Mayo, El Capulín y Estrella. Por tanto, las 16 perforaciones propuestas para MF2 corresponden a una iniciativa exploratoria adicional y no deben confundirse con el programa superficial ya autorizado.
Pinnacle busca ampliar el potencial del proyecto
Los resultados de las distintas campañas permitirán a Pinnacle construir un modelo geológico más completo de El Potrero y evaluar la cantidad y distribución de la mineralización en sus diferentes sectores. La compañía busca utilizar esta información para desarrollar una estimación interna de recursos y avanzar en la elaboración de un plan minero preliminar.
El objetivo de mediano plazo es establecer una base técnica suficiente para tomar una decisión formal sobre la reactivación productiva del proyecto, prevista por la empresa para comienzos de 2027. No obstante, esta decisión dependerá de los resultados de exploración, la evaluación económica y la obtención de los permisos necesarios para las futuras instalaciones mineras.


