Fondo Milagro inicia reuniones para reconstruir zonas afectadas por terremoto

El Consejo Directivo del Fondo Milagro realizará su primera sesión de trabajo para definir las prioridades de atención y reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto de 2026 en Colombia. El encuentro marca el inicio de la fase operativa del mecanismo financiero creado por el Gobierno para canalizar recursos hacia la recuperación de viviendas, infraestructura pública y servicios esenciales en los territorios damnificados.

Durante una intervención ante la Comisión Accidental Bicameral del Congreso, el viceministro de Hacienda, Andrés Quevedo, informó que el patrimonio autónomo ya está constituido y cuenta con una asignación inicial de $624.000 millones. Los recursos servirán para respaldar las primeras acciones de recuperación, mientras las autoridades avanzan en la definición de los proyectos y las condiciones para su ejecución.

Una de las principales tareas del Consejo Directivo será establecer las intervenciones prioritarias y aprobar los instrumentos administrativos que permitirán poner en marcha las contrataciones. Entre ellos se encuentran el manual operativo, el manual de contratación y las directrices para organizar la ejecución de las obras, con el propósito de garantizar una gestión transparente y una asignación de recursos acorde con las necesidades de las comunidades afectadas.

El gerente del fondo, Jaime Uribe, explicó que el inicio de las operaciones dependía de la entrega y aprobación del Plan de Acción Específico por parte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd). Este documento define la hoja de ruta para coordinar las medidas de asistencia, recuperación y reconstrucción. Una vez aprobado, permitirá al fondo avanzar en la priorización de proyectos y en la definición de sus primeras intervenciones.

Entre las actuaciones iniciales previstas se encuentran las demoliciones de edificaciones que presentan riesgo de colapso, además de otras medidas destinadas a reducir los peligros para la población y facilitar la recuperación de las zonas urbanas afectadas. Las intervenciones deberán coordinarse con las autoridades locales y las entidades responsables de la gestión del riesgo, de acuerdo con los diagnósticos técnicos y los censos de damnificados.

El Fondo Milagro fue creado mediante el Decreto 1379 del 9 de septiembre de 2026 como un patrimonio autónomo para administrar recursos destinados a la asistencia humanitaria, la rehabilitación, la reconstrucción, la reactivación económica y la reducción del riesgo. Su alcance incluye proyectos de vivienda y hábitat, hospitales, centros educativos, carreteras, sistemas de agua potable, saneamiento, energía y telecomunicaciones.

El Gobierno también estableció mecanismos de seguimiento y control para vigilar el uso de los recursos. El esquema contempla la selección de una firma internacional de auditoría independiente, además de la supervisión fiscal de la Contraloría General de la República. Asimismo, el Consejo Directivo tendrá a su cargo la aprobación de los proyectos financiados, los criterios de priorización y las metas e indicadores para evaluar los resultados.

La puesta en marcha del fondo ocurre más de dos meses después del terremoto, por lo que el desafío inmediato será traducir la disponibilidad presupuestal en acciones concretas sobre el territorio. Para ello, será necesario coordinar los recursos nacionales con las necesidades identificadas por las autoridades locales y establecer cronogramas verificables para las obras y los programas de recuperación.

Con la primera sesión del Consejo Directivo, el Fondo Milagro inicia una etapa decisiva para la reconstrucción. La aprobación de sus procedimientos y la selección de las intervenciones iniciales determinarán el ritmo con el que se ejecutarán los recursos y se atenderán las necesidades de las familias y comunidades que aún esperan soluciones tras la emergencia.

También podría interesarte: