México busca fortalecer su posición en el mercado mundial de minerales críticos mediante la consolidación de un corredor minero integrado con Estados Unidos y Canadá. La propuesta fue uno de los temas centrales de Canazmex Mining 2026, encuentro que reunió a cerca de 350 especialistas, inversionistas y directivos para analizar oportunidades de inversión, cooperación tecnológica y desarrollo de cadenas de suministro regionales.
La iniciativa plantea avanzar hacia un modelo que no se limite a la extracción de materias primas, sino que incorpore procesamiento, innovación tecnológica y desarrollo de proveedores especializados. El objetivo es aprovechar las capacidades complementarias de los tres países para fortalecer el abastecimiento de minerales estratégicos utilizados en la manufactura avanzada, la electrificación y la transición energética.
México aporta recursos geológicos estratégicos
Durante el encuentro, Glenn Williamson, director ejecutivo del Consejo Empresarial Canadá-Arizona, destacó las ventajas de una integración regional. Canadá aporta capital y experiencia técnica, Estados Unidos concentra una importante capacidad manufacturera y demanda industrial, mientras que México cuenta con recursos geológicos y conocimientos especializados que pueden contribuir al desarrollo de una cadena de valor norteamericana.
El potencial minero mexicano constituye uno de los principales argumentos para impulsar esta estrategia. Según el Anuario Estadístico de la Minería Mexicana 2024 del Servicio Geológico Mexicano, el país produjo 7.221 toneladas de plata, equivalentes al 27,6% de la producción mundial. Además, figura entre los principales productores internacionales de fluorita, molibdeno, zinc y cadmio, y mantiene una participación relevante en la producción de plomo, oro y cobre.
Estas condiciones ofrecen oportunidades para ampliar la exploración, desarrollar nuevos proyectos y fortalecer el suministro de materias primas destinadas a industrias estratégicas. Sin embargo, el aprovechamiento de este potencial también requiere inversiones, infraestructura, capacidad de procesamiento y condiciones regulatorias que permitan desarrollar proyectos competitivos.
Inversión y financiamiento para impulsar el sector
José Luis Rubio Pino, director general de RP&H Corporativo y representante en México del Consejo Empresarial Canadá-Arizona, señaló que uno de los objetivos de la propuesta es atraer capital canadiense hacia empresas mineras mexicanas. La estrategia también contempla impulsar convenios académicos con universidades estadounidenses para capacitar talento especializado y fortalecer las capacidades técnicas de la industria.
Desde el ámbito financiero, Eugenio Kuri, director asociado de Scotiabank, planteó que la minería norteamericana debe concebirse como un corredor de inversión interconectado, en lugar de operar como tres mercados aislados. Esta visión busca facilitar la colaboración entre compañías, inversionistas y entidades financieras para desarrollar proyectos que contribuyan a la seguridad del suministro regional.
Por su parte, Dean McPherson, director global de Minería de TMX Group, destacó las oportunidades que tienen las empresas mineras júnior para crecer, acceder a capital y avanzar hacia mercados bursátiles internacionales. El acompañamiento financiero y el fortalecimiento de sus capacidades pueden facilitar el desarrollo de proyectos de exploración y producción.
Tecnología y formación para una minería más competitiva
La incorporación de inteligencia artificial y robótica también fue identificada como un factor determinante para mejorar la eficiencia de las operaciones mineras. Estas tecnologías pueden contribuir a optimizar procesos, reforzar la seguridad laboral y mejorar la gestión de los recursos, siempre que se acompañen de capacitación y de inversiones en infraestructura digital.
En este contexto, Yansi Verónica Salazar Andrade, representante del Fideicomiso de Fomento Minero (FIFOMI), destacó la importancia de brindar asistencia técnica integral a los distintos eslabones de la cadena productiva. El propósito es facilitar que más empresas participen en el desarrollo del sector y que las inversiones se traduzcan en beneficios económicos para las regiones mineras.
La formación de profesionales y técnicos también será relevante para responder a las necesidades de una industria que demanda nuevas competencias en automatización, procesamiento de minerales y gestión de operaciones. La cooperación entre empresas, universidades y organismos especializados puede contribuir a desarrollar el talento necesario para sostener la expansión del sector.
La propuesta de un corredor minero norteamericano se enmarca, además, en los esfuerzos de México y Estados Unidos por fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos. En marzo de 2026, ambos países anunciaron un plan de acción que contempla cooperación técnica y regulatoria, promoción de inversiones, coordinación geológica e identificación de proyectos de interés común.
Con esta estrategia, México busca transformar su riqueza mineral en una plataforma de desarrollo industrial y tecnológico. La consolidación del corredor dependerá de la capacidad de los tres países para coordinar inversiones, ampliar el procesamiento regional y establecer condiciones que permitan garantizar un suministro competitivo y confiable de minerales críticos para Norteamérica.


