Sempli, Ímpetu Energía y EnerBit anunciaron una nueva línea de financiación para que pequeñas y medianas empresas colombianas puedan adquirir e instalar sistemas de energía solar. El programa contempla una oportunidad de financiación cercana a $300.000 millones durante los próximos cinco años y tiene como objetivo llegar a más de 5.000 pymes del país.
La iniciativa, denominada Crédito Solar, busca atender una de las principales barreras para la incorporación de infraestructura fotovoltaica en las empresas: el acceso al capital necesario para realizar la inversión inicial. Cada compañía podrá acceder a créditos de hasta $300 millones, con un plazo máximo de 72 meses, cuatro meses de periodo de gracia y cuotas fijas.
El periodo de gracia está diseñado para cubrir la etapa de instalación y puesta en funcionamiento de los sistemas antes de que comiencen los pagos. De esta manera, las empresas podrán contar con tiempo para completar la implementación de los equipos y comenzar a aprovechar la generación solar antes de asumir las obligaciones financieras del crédito.
El proceso de solicitud será 100% digital a través de la plataforma de Sempli. La línea está dirigida a empresas legalmente constituidas con ventas anuales superiores a $500 millones, mientras que la financiación podrá cubrir hasta el 100% del valor del proyecto, sujeto a la validación financiera y a la viabilidad técnica de cada instalación.
La alianza integra diferentes componentes de la infraestructura energética. Sempli estará a cargo de la financiación; Ímpetu Energía desarrollará el diseño, suministro, instalación y puesta en funcionamiento de los sistemas fotovoltaicos; y EnerBit aportará herramientas para optimizar el consumo y gestionar los excedentes de energía generados por las instalaciones.
De acuerdo con las compañías, el modelo busca evitar que las pymes tengan que gestionar por separado el crédito, la ingeniería y la administración de la energía. La integración de estos servicios permitiría simplificar el proceso de adopción de sistemas solares y facilitar la incorporación de generación distribuida en empresas que actualmente dependen principalmente de la red eléctrica convencional.
La iniciativa se desarrolla además en un escenario de presión sobre los costos energéticos empresariales. Según las cifras entregadas por las compañías, las tarifas de electricidad para empresas han aumentado 60% desde 2020, mientras que el consumo energético puede representar entre 8% y 15% de los costos operativos de una pyme. En este contexto, la generación solar aparece como una alternativa para reducir la exposición de las empresas a los costos de la electricidad.
Las empresas estiman que un sistema fotovoltaico adecuadamente dimensionado puede reducir entre 40% y 70% la factura de energía, con una vida útil superior a 20 años y un periodo estimado de recuperación de la inversión de entre cuatro y seis años. Estos resultados dependen de las características de consumo, tamaño y condiciones técnicas de cada proyecto.
La expansión de la generación solar también ha ganado relevancia dentro de la infraestructura energética colombiana. Según la información suministrada por las compañías, la energía solar representó 87,8% de la nueva capacidad instalada en Colombia durante 2025, reflejando el crecimiento de esta tecnología dentro de la matriz eléctrica nacional.
Si la meta de 5.000 empresas se cumple durante los próximos cinco años, el programa permitiría movilizar más de $300.000 millones hacia proyectos de generación solar para pymes. La iniciativa busca así ampliar el acceso de las empresas a infraestructura de generación propia, reducir sus costos energéticos y acelerar la adopción de soluciones renovables dentro del sector productivo colombiano.


