La Alcaldía de Bogotá, a través del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), entregó una obra de más de $22.000 millones que completa la conexión de la avenida José Celestino Mutis, conocida como calle 63, entre las carreras 114 y 122, en la localidad de Engativá. La intervención busca eliminar uno de los puntos de congestión que afectaba la circulación vehicular en el occidente de la capital.
El proyecto permitió habilitar nuevamente la continuidad de tres carriles por sentido en este sector. Antes de la intervención, los conductores que transitaban por una vía de mayor capacidad se encontraban con una reducción abrupta de tres carriles a uno, para posteriormente recuperar los carriles disponibles, situación que generaba un cuello de botella durante los periodos de mayor demanda.
La conexión pendiente correspondía a cerca de 400 metros de vía, cuya construcción fue necesaria para completar el corredor. Para desarrollar la obra, el Distrito tuvo que adquirir siete predios y adelantar un nuevo proceso de contratación, después de identificar que la ampliación anterior de la avenida, entregada en septiembre de 2025, había dejado este tramo sin completar.
Una conexión de seis carriles
El director del IDU, Orlando Molano, explicó que el proyecto original de la avenida comenzó en 2017 y contemplaba una intervención de aproximadamente 1,3 kilómetros entre la carrera 112 y la carrera 122. Sin embargo, cuando la actual administración recibió la obra, esta presentaba avances parciales y todavía quedaba pendiente resolver la conexión que provocaba la reducción de capacidad vial.
Con la nueva intervención, el corredor cuenta con seis carriles en total, tres en cada sentido, permitiendo mantener la capacidad de circulación desde la avenida Rojas hasta la carrera 122. La obra también incorporó infraestructura complementaria para peatones y ciclistas, además de elementos destinados a mejorar el espacio público del sector.
La intervención incluyó 3.208 metros cuadrados de espacio público y una ciclorruta de 308 metros. También se habilitó un gimnasio al aire libre con ocho máquinas de fuerza y un espacio de calistenia con capacidad para 12 usuarios, junto con 847 metros cuadrados de murales que complementan la renovación urbana del corredor.
Más de 600.000 ciudadanos beneficiados
De acuerdo con la administración distrital, la obra beneficiará a más de 612.000 ciudadanos de Engativá y sectores cercanos como Mirador, Sabanas del Dorado, Laureles y Villa Gladys. El corredor registra además cerca de 5.000 vehículos durante la hora de máxima demanda, por lo que la continuidad de los tres carriles busca mejorar las condiciones de circulación en uno de los sectores de mayor actividad vial del occidente de Bogotá.
La nueva conexión también permitirá mejorar la circulación del transporte de carga, que anteriormente debía atravesar sectores residenciales debido a las restricciones generadas por el cuello de botella. La Secretaría Distrital de Movilidad señaló que la intervención busca reducir conflictos entre el tránsito pesado y los usuarios de los barrios aledaños, además de contribuir a la seguridad vial.
Con la entrega del tramo pendiente, Bogotá completa una intervención que busca aprovechar la capacidad construida previamente en la avenida Mutis y eliminar la discontinuidad que afectaba el funcionamiento del corredor. La obra se suma a las inversiones de infraestructura vial que el Distrito viene ejecutando para mejorar la conectividad y capacidad de las principales vías de la ciudad.



