Ola de calor podría elevar inflación en Colombia

Una posible ola de calor prolongada en Colombia podría generar presiones adicionales sobre la inflación y el crecimiento económico, debido principalmente a sus efectos sobre la generación de energía y la producción agrícola. Las proyecciones citadas por Valora Analitik advierten que el fenómeno climático podría extenderse hasta 2027 y aumentar los costos de algunos bienes y servicios.

Uno de los principales riesgos está relacionado con los niveles de los embalses, debido a que Colombia depende en gran medida de la generación hidroeléctrica. Una reducción de los recursos hídricos obligaría al sistema eléctrico a recurrir en mayor medida a las plantas térmicas, que utilizan combustibles como el gas natural. El escenario adquiere relevancia debido a que el país ya enfrenta un déficit de gas y depende parcialmente de las importaciones para atender la demanda.

El impacto también podría trasladarse al sector agrícola. De acuerdo con las estimaciones citadas por el medio, una menor disponibilidad de agua asociada a un episodio de El Niño podría reducir los rendimientos de cultivos como yuca, papa y arroz, disminuyendo la oferta de alimentos y generando presiones sobre sus precios. José Ignacio López, presidente de Anif, estimó que este efecto podría representar alrededor de 50 puntos básicos adicionales de inflación.

En el sector energético, el aumento del uso de generación térmica también podría contribuir a elevar los costos de la electricidad. López señaló que la sustitución de generación hidráulica por térmica podría añadir hasta 20 puntos básicos a la inflación, debido a los mayores costos asociados al suministro energético.

El escenario también plantea riesgos para el crecimiento económico. Análisis citados por Valora Analitik, incluyendo estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo, señalan que un episodio climático de alta intensidad podría reducir el crecimiento del PIB colombiano entre 0,6 y 0,9 puntos porcentuales, principalmente por los efectos sobre sectores dependientes de la energía y la disponibilidad de agua.

La evolución del fenómeno continuará dependiendo de las condiciones climáticas y de los niveles de los embalses, por lo que las proyecciones pueden modificarse. Para el sistema energético colombiano, el desafío estará en mantener la confiabilidad del suministro y contar con suficiente generación térmica y disponibilidad de gas para responder ante una eventual reducción de la generación hidroeléctrica.

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