El Niño presionaría inflación y tasas en Colombia

El fenómeno de El Niño podría agregar nuevas presiones sobre la inflación en Colombia durante los próximos meses, principalmente a través de los precios de los alimentos y la energía. El presidente de Anif, José Ignacio López, señaló que el impacto climático podría sumar entre 60 y 70 puntos básicos a la inflación en alguno de los próximos meses.

Anif elevó nuevamente su proyección de inflación para el cierre de 2026 y actualmente la ubica en 6,6%. Según López, la coincidencia entre las principales zonas productoras de alimentos y las áreas que enfrentarían mayores efectos de la sequía aumenta el riesgo de que el menor abastecimiento agrícola se traslade a los precios de la canasta básica.

Alimentos y energía concentran las presiones

El impacto de El Niño no estaría limitado al sector agropecuario. Una menor disponibilidad de agua también puede reducir la generación hidroeléctrica y aumentar la participación de centrales térmicas, elevando los costos de generación eléctrica. A esto se suma la mayor dependencia del gas importado, cuyo precio puede superar al del gas producido localmente.

El escenario también genera preocupación por los efectos de segunda ronda sobre otros precios de la economía. López señaló que un aumento de la inflación podría trasladarse a las negociaciones salariales de finales de año y generar nuevas presiones sobre la demanda interna.

Banco de la República enfrenta mayor presión

El escenario climático podría complicar las decisiones del Banco de la República, que actualmente mantiene una política monetaria restrictiva para contener las presiones inflacionarias. La tasa de referencia se ubicaba en 12% después de la decisión de julio, mientras el mercado seguía evaluando la posibilidad de nuevos incrementos.

De acuerdo con Anif, si las presiones de segunda ronda se intensifican, la tasa podría aumentar otros 50 puntos básicos entre este año y el próximo, llegando incluso al 13%. Esto elevaría el costo del crédito para hogares y empresas.

Sector energético suma otro riesgo

La situación ocurre además en un contexto de menor oferta energética. Según Anif, el retroceso del sector minero-energético y la mayor estrechez del mercado del gas pueden convertirse en fuentes adicionales de presión sobre los costos de producción y los precios finales.

El impacto ya comienza a observarse en algunos componentes de la canasta energética. Un análisis del Grupo Cibest señaló que, ante una mayor generación térmica y dependencia de gas importado, las tarifas de electricidad y gas podrían continuar aumentando si El Niño alcanza una intensidad elevada.

El escenario plantea así un doble desafío para la economía colombiana: contener las presiones sobre los precios mientras se mantiene la estabilidad del sistema energético. La evolución del fenómeno climático y su impacto sobre alimentos, energía y salarios serán factores relevantes para las próximas decisiones de política monetaria.

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