Bogotá avanza en la estructuración de un nuevo megaproyecto vial que busca generar alternativas de conexión con Funza y el entorno del Aeropuerto Internacional El Dorado, con el objetivo de reducir la presión que actualmente soportan la calle 13 y la calle 80. La iniciativa contempla estudios de prefactibilidad y factibilidad para tres corredores estratégicos.
Los proyectos corresponden a la avenida Luis Carlos Galán Sarmiento o avenida La Esperanza, la carrera 103 y la carrera 129 o avenida TAM. El convenio para desarrollar los estudios tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2027 e incluye la contratación de consultorías e interventorías necesarias para avanzar en la estructuración de las alternativas.
Tres corredores buscan mejorar la conexión
El primer corredor corresponde a la avenida La Esperanza, entre la carrera 103 y el límite con Funza. En este caso se desarrollarán estudios de prefactibilidad para analizar las condiciones necesarias para establecer una conexión adicional entre Bogotá y el municipio de Cundinamarca.
La carrera 103, entre la avenida La Esperanza y la avenida El Dorado o calle 26, será sometida a estudios de factibilidad para determinar las condiciones técnicas que permitan mejorar la conexión con el área de influencia del aeropuerto.
El tercer proyecto es la avenida TAM o carrera 129, entre la avenida Centenario o calle 13 y la avenida La Esperanza. Esta vía permitirá estudiar una conexión transversal entre dos de los principales corredores que comunican a Bogotá con la Sabana de Occidente.
Más de 100.000 viajes de carga salen de Bogotá
La necesidad de nuevas alternativas viales está relacionada con la alta demanda que soportan actualmente las conexiones con la Sabana de Occidente. Por la calle 13 y la calle 80 circulan cerca de 108.000 viajes de vehículos de carga que salen de Bogotá, además de los desplazamientos de pasajeros y las actividades logísticas de Cundinamarca.
En estos corredores se registran velocidades máximas cercanas a los 25 kilómetros por hora, reflejando las dificultades de movilidad que enfrenta esta zona y la necesidad de evaluar nuevas soluciones de infraestructura.
Funza gana importancia logística
El municipio de Funza forma parte estratégica del área de influencia del Aeropuerto Internacional El Dorado y concentra el 23,9 % del área concesionada de la terminal.
La conectividad también resulta relevante para la actividad floricultora de la Sabana de Occidente, que representa el 62,6 % de la carga aérea exportada desde El Dorado. Por ello, mejorar las conexiones entre Bogotá, Funza y el aeropuerto podría tener implicaciones para el transporte de mercancías y la actividad logística regional.
Los estudios deberán incorporar además el concepto de calles completas, considerando infraestructura para peatones y ciclistas, zonas verdes y medidas de seguridad vial.
La Agencia Regional de Movilidad aportará recursos y especialistas, mientras que la Alcaldía de Funza administrará los recursos y contratará los estudios. El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) participará con acompañamiento técnico durante el proceso.
Con estas tres iniciativas, Bogotá y Funza avanzan en la evaluación de nuevas alternativas de movilidad para el occidente de la capital. Los estudios deberán determinar la viabilidad técnica de cada corredor y definir las condiciones necesarias para una eventual etapa de diseño y ejecución de las obras.



