Una operación conjunta en el Chocó permitió desmantelar infraestructura utilizada para la extracción ilícita de oro, afectando estructuras criminales que operan en la región y reduciendo su capacidad de financiamiento, según informaron las autoridades.
El Ejército Nacional de Colombia, en coordinación con la Armada, la Policía y la Fiscalía, destruyó 81 unidades de producción minera ilegal en zona rural del municipio de Río Quito, Chocó, específicamente en la vereda San Isidro.
La intervención hizo parte de operaciones contra economías ilícitas en el marco del plan militar para combatir la explotación ilegal de yacimientos mineros en el país. En el lugar fueron hallados y desmantelados equipos utilizados para la extracción de oro, entre ellos dragas conocidas como “dragones brasileños”, motores y motobombas, además de elementos asociados a la operación de estas estructuras.
Las autoridades indicaron que la operación afecta directamente las rentas de grupos armados organizados que se financian a través de la minería ilegal en la región, y que estas actividades generaban además un fuerte impacto ambiental sobre ríos, suelos y ecosistemas del Chocó.
El operativo también permitió incautar insumos como mercurio y equipos de comunicación, reforzando la hipótesis de que estas redes operaban de manera articulada y con capacidad logística significativa en zonas de difícil acceso.
La acción se enmarca en la estrategia institucional de control territorial y protección de recursos naturales, en un contexto donde la minería ilegal continúa siendo una de las principales fuentes de financiamiento de economías criminales en el país.


