La Sociedad Peruana de Hidrocarburos alertó sobre la situación del principal sistema de transporte de crudo del país y la necesidad de inversiones para garantizar su reactivación.
La Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH) advirtió que el Oleoducto Norperuano permanece paralizado y que se requeriría una inversión cercana a los US$ 800 millones para recuperar plenamente su operatividad y asegurar la sostenibilidad de las actividades petroleras en la Amazonía peruana.
Según el gremio, la infraestructura enfrenta importantes desafíos técnicos, operativos y financieros que han limitado su funcionamiento en los últimos años, afectando la capacidad de transporte de crudo desde los campos petroleros ubicados en la selva hacia los puntos de procesamiento y exportación.
La SPH señaló que la reactivación del Oleoducto Norperuano es fundamental para impulsar el desarrollo de la industria de hidrocarburos en el país, especialmente en regiones como Loreto, donde la actividad petrolera representa una fuente importante de empleo, inversión y generación de recursos para las comunidades.
Asimismo, destacó que la falta de operatividad de esta infraestructura ha generado mayores costos para los productores, quienes en algunos casos han debido recurrir a alternativas de transporte más complejas y costosas para movilizar su producción.
El gremio también indicó que la recuperación del oleoducto permitiría mejorar la competitividad del sector hidrocarburífero peruano y facilitar el desarrollo de nuevos proyectos de exploración y producción, en un contexto donde el país busca fortalecer su seguridad energética.
Especialistas consideran que cualquier estrategia de reactivación deberá estar acompañada de inversiones en modernización, mantenimiento y seguridad operativa, así como de mecanismos que permitan garantizar la continuidad del servicio y reducir los riesgos asociados a interrupciones.
La SPH reiteró la necesidad de promover condiciones que favorezcan la inversión privada y el desarrollo de infraestructura estratégica para el sector energético, resaltando el papel del Oleoducto Norperuano como un activo clave para el futuro de la industria petrolera nacional.
En este escenario, el debate sobre la recuperación de esta infraestructura cobra especial relevancia para el país, considerando su impacto en la producción de hidrocarburos, la atracción de inversiones y el desarrollo económico de las regiones productoras.



