Rubén del Pozo Mendoza, presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM), participó como padrino de la generación 2024–2026 de la Preparatoria de Charcas. Durante la ceremonia de graduación, el líder de los técnicos y profesionistas mineros ofreció un emotivo mensaje en el que exhortó a los egresados a perseguir sus metas con disciplina, esfuerzo y orgullo por su tierra.
El acto tuvo un significado especial para Del Pozo Mendoza, quien recordó ante autoridades educativas, docentes y padres de familia que hace más de cinco décadas formó parte de la primera generación de esta misma institución, una experiencia que marcó el inicio de su trayectoria personal y profesional. «Estar aquí representa mucho más que una invitación; es regresar al lugar donde comenzó una parte fundamental de mi historia», expresó con profunda emoción.
Lecciones de vida desde el origen minero
Al compartir sus reflexiones con los jóvenes, el presidente de la AIMMGM destacó que, si bien hoy existen más oportunidades educativas que en épocas anteriores, los sueños que nacen en Charcas y el deseo de salir adelante permanecen intactos.
Evocando su origen en el seno de una familia minera, subrayó el aprendizaje que le heredó esta actividad económica: «Aprendí que una mina enseña lecciones muy valiosas: que las riquezas más importantes no están en la superficie; hay que buscarlas y trabajar por ellas. Y lo mismo sucede con la vida», señaló.
Un llamado a construir el éxito diario
El líder sectorial aseguró que el éxito se construye diariamente a través del estudio, la constancia y la dedicación. Asimismo, instó a los graduados a escribir su propia historia y continuar preparándose sin permitir que nadie limite sus aspiraciones.
Hacia el cierre de su intervención, hizo un llamado enfático a no olvidar sus raíces ni los sacrificios de sus familias. «Que tengan el valor de soñar en grande, la disciplina para trabajar por sus metas y la humildad para recordar siempre de dónde vienen», concluyó, reafirmando que en los jóvenes de Charcas reside una generación capaz de transformar su entorno.


