El precio de la onza de oro cerró el martes con pizarras negativas en el mercado de futuros de Nueva York, presionado por las apuestas a que las tasas de interés estadounidenses subirán este año. A pesar de la caída, la onza del oro se mantiene sobre el nivel de 4,500 dólares.
Los nuevos ataques militares estadounidenses contra Irán mermaron las esperanzas de un acuerdo de paz, lo que impulsó los precios del petróleo y reavivó las preocupaciones inflacionarias.
Las expectativas de una lejana resolución al conflicto con Irán presionaron a los mercados financieros, renovando los temores inflacionarios y haciendo que el dólar y los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense más atractivos.
Actualmente, los metales preciosos han perdido su etiqueta de refugios de inversión, debido la fortaleza del dólar y las expectativas de altas tasas de interés. El precio del oro ha caído más del 13% desde que comenzó la guerra a finales de febrero (5,230 dólares).
En el Commodity Exchange (Comex), el contrato más activo del oro perdió 0.7% para cerrar en 4,503.90 dólares la onza. Con la reciente racha negativa, el metal dorado modera su ganancia a solo 3.0% en lo que va del año. En enero, en el primer mes del año, llegó a acumular hasta una ganacia de 22%.
A pesar del actual ajuste, en los últimos 12 meses, la onza del oro aún mantiene una ganancia de 38%, después de enfrentar una estrepitosa caída del 11% en marzo.
Cabe recordar que el pasado 2 de marzo, el oro cruzó por primera vez en su historia el nivel de los 5,400 dólares en operaciones electrónicas, superando el récord intradía de 5,362.40 dólares registrado el 29 de enero.
Desde entonces, el brillo del metal se ha visto eclipsado por las expectativas de una política monetaria restrictiva en Estados Unidos, por un precio del crudo por encima de los 100 dólares.


