La relación económica entre España y México se fortalece con cifras récord de inversión directa, al superar los 100 mil millones de euros en flujo bilateral acumulado, de acuerdo con datos del Registro de Inversiones Extranjeras difundidos por la Oficina Económica y Comercial de España en México para 2024. Este desempeño confirma el papel de ambos países como socios clave en el escenario global, con una dinámica de inversión de doble vía que impulsa el desarrollo empresarial.
El stock de inversión extranjera directa en España alcanza los 627,795 millones de euros, con impacto directo en más de 2 millones de empleos, equivalente a cerca del 10% del total nacional. En este contexto, México se posiciona como el sexto mayor inversor en España, con 34,748 millones de euros, consolidando su presencia en sectores como manufactura, energía, comercio y servicios financieros.
Empresas españolas refuerzan su presencia en México
En sentido inverso, la inversión española en el exterior se aproxima a los 650 mil millones de euros, reflejo de la fuerte internacionalización de sus empresas. México destaca como el tercer destino global de esta inversión, con un total de 68,851 millones de euros, solo por detrás de Estados Unidos y Reino Unido.
Este posicionamiento responde a factores como la capacidad industrial de México, su integración en cadenas globales de valor y su papel estratégico en el contexto de relocalización productiva. Sectores como finanzas, seguros, manufactura y energía concentran la mayor parte de estas inversiones, lo que refuerza la transferencia de conocimiento y el desarrollo tecnológico.
Inversión bilateral impulsa crecimiento económico
El dinamismo de esta relación también se observa en la diversificación geográfica de la inversión española, con crecimiento en regiones como África (+15% respecto a 2023) y consolidación en Asia y Oceanía. Sin embargo, México mantiene un lugar prioritario por su cercanía con Estados Unidos y su entorno competitivo para la inversión.
Por su parte, la presencia de capital mexicano en España refleja una estrategia de expansión empresarial hacia Europa, con participación relevante en sectores de alto valor agregado. Esta dinámica fortalece una relación económica complementaria y equilibrada, donde ambas economías capturan beneficios en términos de empleo, innovación y competitividad.
El eje España–México se consolida así como uno de los más relevantes a nivel global, al combinar inversión productiva, integración empresarial y oportunidades de crecimiento compartido. La continuidad de esta tendencia anticipa un mayor flujo de capital y proyectos estratégicos entre ambos países en los próximos años.



