Organizaciones gremiales del sector energético manifestaron que la deuda con las compañías asciende a $9,2 billones, lo que genera riesgos no solo en la prestación del servicio de electricidad, sino también de gas. Esta deuda es resultado, en parte, del no pago de subsidios, que suma $3,5 billones.
De este monto, $2,32 billones corresponden a energía eléctrica y $1,15 billones a gas. A esto se suma la deuda por opción tarifaria, que asciende a $2,2 billones. Luego siguen las deudas oficiales por $1,4 billones, y la crisis de Air-e, que representa $2,1 billones.
En este contexto, señalaron que es difícil mantener la calidad del servicio y ejecutar las inversiones necesarias para garantizar una prestación eficiente, dado que aún no se plantean soluciones de fondo. Según manifestó el presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos (Andesco), Camilo Sánchez, las empresas están haciendo esfuerzos por endeudarse más para seguir prestando servicios que finalmente no están siendo cancelados. Añadió que esta situación está afectando la sostenibilidad y elevando el riesgo de un “apagón técnico”.
Las organizaciones coincidieron en que la crisis de Air-e representa un riesgo para el sector, particularmente para la cadena de energía eléctrica, ya que esta compañía de servicios públicos del Caribe adeuda recursos significativos a varios actores del sistema. Actualmente, la empresa está intervenida por el Gobierno Nacional, a través de la Superintendencia de Servicios Públicos. Desde su intervención en 2024, ha pasado por cinco agentes interventores y sus deudas superan $2,1 billones.
A causa de lo anterior, el presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), Alejandro Castañeda, manifestó que la compañía debe cumplir con sus obligaciones. Por ello, se reiteró la necesidad de pagar los subsidios pendientes, saldar las deudas por opción tarifaria y encontrar una solución a la situación de Air-e.
Un Fenómeno del Niño que amenaza el sistema
Además de las deudas del sector, otra de las preocupaciones es que, al menos en energía eléctrica, no hay suficiente oferta asegurada para cubrir la demanda. Cifras de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), con base en datos del operador del sistema XM, indicaron que en 2026 habría un déficit de 2 % de energía, que aumentaría a 3,5 % en 2027. A esto se suma que un eventual Fenómeno del Niño o un periodo de altas temperaturas podría aumentar la presión sobre el sistema.
Lo anterior se explica porque Colombia depende en gran medida de fuentes hidráulicas, es decir, de la generación de energía a partir del agua. Un Fenómeno del Niño reduciría los niveles de los embalses, lo que incrementaría la presión para garantizar el abastecimiento de la demanda.
Por su parte, señalaron que la probabilidad de un déficit de gas llegaría a 53 % en 2026 y a 70 % en 2027, lo que incrementaría el riesgo de alzas en tarifas, afectaría la competitividad y elevaría la posibilidad de racionamiento.
Finalmente, concluyeron que generan preocupación las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional para atender la emergencia climática en el Caribe, al considerar que trasladar más impuestos y cargas tributarias a las empresas del sector podría afectar la estabilidad del sistema. Cabe señalar que a este llamado también se sumaron la Asociación Colombiana de Distribuidores de Energía Eléctrica (Asocodis) y la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas).


