La minería ilegal de mercurio en México amenaza el medio ambiente

Desde 2017 México está entre los 152 países que firmaron una convención de la ONU que prohíbe la minería de mercurio

La minería ilegal en México ha abierto un camino para la contaminación con mercurio, afectando a pobladores y medio ambiente. En la Sierra Gorda de Querétaro, las minas irregulares sostienen a decenas de familias, pero también suponen una amenaza para la biodiversidad. En ciudades como San Joaquín, el precio del mercurio se ha disparado más de diez veces en los últimos 15 años, pasando de 20 dólares por kilogramo en 2011 a entre 240 y 350 dólares.

La roca se introduce en hornos de ladrillos de leña, donde el mercurio se calienta y se transforma en gas, separándose de los demás minerales. El gas se enfría y forma gotas líquidas recolectadas en botellas de plástico, cada una de las cuales se vende a unos 1800 dólares. Se necesita una tonelada de roca para producir un kilo de mercurio.

México es el segundo mayor productor mundial de mercurio después de China, con una producción de 200 toneladas anuales, según estimaciones de las Naciones Unidas. El metal se utilizaba en todo tipo de productos, desde termómetros hasta cosméticos, y se exportaba legalmente a Sudamérica hasta hace unos años, cuando muchos países prohibieron su uso. Hoy en día, la gran mayoría del mercurio mexicano se trafica a Colombia, Bolivia y Perú y se distribuye por toda la cuenca amazónica.

En la Amazonía, el metal se utiliza para extraer oro del suelo fluvial en operaciones de minería ilegal, cada vez más controladas por grupos criminales. Esta explotación ha contaminado los ríos que dan vida a la región.

Desde 2017, México está entre los 152 países que firmaron una convención de la ONU que prohíbe la minería de mercurio y declara ilegales todas las exportaciones del mineral.

Jóvenes técnicos del Liceo Cesáreo Aguirre Goyenechea de Calama visitan operaciones de Codelco

La jornada marcó el cierre del Programa Pensamiento Minero, una iniciativa impulsada por la estatal.

Cerca de 20 estudiantes del Liceo Bicentenario Politécnico Cesáreo Aguirre Goyenechea de Calama, pertenecientes a distintas especialidades técnicas, vivieron una experiencia formativa en primera persona: recorrer las instalaciones operativas de División Gabriela Mistral (DGM), conversar con trabajadoras y trabajadores, y conocer de cerca cómo se produce el cobre en una operación sustentable y con altos estándares de automatización.

La jornada marcó el cierre del Programa Pensamiento Minero, una iniciativa impulsada por Operaciones Norte de Codelco, que promueve la vinculación temprana entre estudiantes técnicos y el mundo de la minería.

Desde la especialidad de Construcciones Metálicas, el profesor Roberto Oyarce destacó la disposición del equipo de la División a recibir a los estudiantes y guiarlos.

“Súper interesante la actividad, en especial el manejo autónomo de los camiones desde la Sala de Control. Los estudiantes me contaban impresionados de esto y ese es finalmente el objetivo del Programa Pensamiento Minero: dar una experiencia completamente real de cómo es trabajar en la compañía y además conocer de manera directa la extracción y el producto final del cobre”, comentó.

Jorge Retamal Ortiz, superintendente de Operaciones Área Húmeda, y quien fue uno de los encargados de dar una charla a los estudiantes, relevó el hecho “que ellos salgan del aula y vengan a terreno, especialmente a División Gabriela Mistral, para que vean cómo trabajamos, entender cómo controlamos los riesgos para que a nadie le pase nada. Queremos inspirarlos, motivarlos y que sepan que sí se puede, que muchos jefes y líderes de acá comenzaron igual que ellos: con un título técnico, esfuerzo, y las ganas de superarse”.

Water Congress 2025: Chile proyecta 71% de uso de agua de mar en minería al 2033

Mariana Concha, presidenta del congreso y gerente corporativa de agua de Codelco, destacó avances tecnológicos y desafíos en gestión hídrica.

Los desafíos de la gestión hídrica en minería están centrados en evitar impactos sobre fuentes y ecosistemas, mejorar la seguridad en cuencas y comunidades vulnerables, y garantizar la transparencia en el uso del recurso. Estos temas serán abordados en el 13° Congreso Internacional en Gestión del Agua en Minería y Procesos Industriales, Water Congress 2025, que se desarrollará del 7 al 9 de octubre en Santiago.

“Estos retos exigen avances tecnológicos para mejorar la eficiencia, el monitoreo, control y optimización de extracciones y procesos, así como soluciones efectivas de tratamiento y remediación”, explicó Mariana Concha, presidenta del congreso y gerente corporativa de agua de Codelco, a Nueva Minería y Energía.

La ejecutiva señaló que uno de los principales focos está en reducir la demanda hídrica en el procesamiento de sulfuros de cobre. Entre las prioridades mencionó tecnologías para anticipar el comportamiento reológico en espesadores de relaves, sistemas de recirculación y filtrado de aguas claras, y métodos avanzados de lixiviación, que consumen menos del 20% del agua de flotación tradicional. Estas innovaciones podrían generar ahorros de hasta 35% en la demanda del recurso, al mismo tiempo que permiten optimizar la recuperación de cobre fino y reducir la generación de relaves.

Respecto a las soluciones alternativas, Concha resaltó los proyectos de desalación y reúso de agua como parte de la transición. “Estos sistemas de impulsión de una o más fuentes tienen como objetivo reducir costos y aumentar la eficiencia en el uso de recursos como energía, borde costero y terrenos”, afirmó, destacando que también permitirían atender demandas comunitarias y simplificar procesos de permisos ambientales y sectoriales.

¿Qué proyecciones tiene Chile en uso de agua para minería?

Chile mantiene un liderazgo regional en gestión tecnológica del agua, aunque con dependencia de equipos importados. Según datos de Cochilco, en 2023 se extrajeron 18,83 m³/s de agua fresca para minería, de los cuales 64% provinieron de fuentes continentales y 36% de agua de mar (6,8 m³/s). Para 2033 se proyecta que la tendencia se invertirá, con un 71% de agua de mar y solo 29% de fuentes continentales, confirmando que la desalación será un eje estratégico en la sostenibilidad hídrica de la industria minera.

ProInversión impulsa expansión de inversiones en el sector del gas natural

Agencia estatal y Cálidda analizan situación actual de la distribución del gas natural

La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) sostuvo una reunión de trabajo con ejecutivos de la empresa Cálidda – Gas Natural de Lima y Callao, para analizar el estado actual de la distribución de gas natural en el Perú.

La directora ejecutiva de ProInversión, Tabata Vivanco del Castillo, junto con su equipo técnico, recibió a la comitiva liderada por el gerente general de Cálidda, Martín Mejía, quien estuvo acompañado de otros ejecutivos de la empresa gasífera.
Durante el encuentro, la titular de ProInversión reafirmó su compromiso de seguir impulsando la inversión privada, en coordinación con el Ministerio de Energía y Minas, en un sector estratégico como el gas natural, para reducir las brechas sociales y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.
Actualmente, Cálidda tiene una concesión por 33 años (desde el año 2000) para diseñar, construir y operar el sistema de distribución de gas natural en Lima y el Callao, donde ha realizado conexiones para uso residencial, comercial, industrial y vehicular en 41 de 43 distritos, a través de 18,000 kilómetros de redes construidas, con una inversión de 1,700 millones de dólares.
Por intermedio de estos espacios de diálogo, ProInversión busca consolidar la confianza de los inversionistas y promover proyectos que aseguren un crecimiento sostenible y el desarrollo económico y social de Perú.

Perumin: Alemania mostrará estrategias para lograr una minería sostenible y ecológica

Alemania mostrará estrategias para lograr una minería sostenible, ecológica e innovadora, en la convención internacional Perumin37 que se desarrollará del 22 al 26 de setiembre de este año en Arequipa, señaló Marco Vásquez, gerente general de Kaeser Compresores de Perú.

“La participación de Alemania es clave en la cooperación bilateral, porque presentarán las innovaciones más recientes para una minería sostenible que gracias a la investigación e innovación ofrecen una gama de productos y servicios para ser más sostenibles en el exigente sector de la industria minera acorde a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)», refirió Vásquez.
Refirió que en estos tiempos la neutralidad climática, los gases de efecto invernadero, certificados CO2, electricidad verde y cambio climático, son términos que adquieren mayor importancia.
Por eso, uno de sus objetivos en la minería ecológica es la eficiencia energética.
Por otra parte, Vásquez destacó que la participación de Alemania en la convención minera representa una vitrina de alto nivel y una declaración clara de cooperación bilateral y brindar soluciones óptimas para el exigente sector minero.
Refirió que el miércoles 24 de septiembre, las empresas alemanas celebrarán el “Día Alemán”, una conmemoración de tradición e innovación que se llevará a cabo en el pabellón internacional, en el marco de la feria Extemin.
La presencia alemana estará en más de 500 m², donde unas 60 empresas líderes también presentarán tecnologías de última generación en automatización, gestión de agua, seguridad laboral, energías renovables y cierre de minas.

Gobierno garantiza abastecimiento pleno de combustibles en Nariño y fortalece a Tumaco como eje estratégico

  • Entre agosto y septiembre se despacharon más de 18,8 millones de galones, superando la demanda mensual estimada de 12 millones de galones.
  • El Gobierno reafirmó su compromiso con el Puerto de Tumaco como nodo estratégico del Pacífico para el abastecimiento energético y la transición hacia energías limpias.

Bogotá, D.C, 17 de septiembre de 2025. El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía, aseguró que el departamento de Nariño cuenta con el suministro suficiente de combustibles líquidos y que no existe riesgo de desabastecimiento.

Entre agosto y septiembre se despacharon más de 18,8 millones de galones, superando la demanda mensual estimada de 12 millones de galones. Este volumen incluyó gasolina corriente y extra, biodiésel y Jet A1, garantizando el abastecimiento en estaciones de servicio y protegiendo a los usuarios.

El ministerio resaltó que la distribución se ha ejecutado en condiciones de equidad para todos los agentes, cumpliendo la normativa vigente y activando mecanismos extraordinarios cuando fue necesario, con el fin de asegurar continuidad en el servicio.

Asimismo, el Gobierno reafirmó su compromiso con el Puerto de Tumaco como nodo estratégico del Pacífico para el abastecimiento energético y la transición hacia energías limpias, en línea con lo dispuesto en el Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026.

“En Nariño no hay riesgo de desabastecimiento. Cada acción que adelantamos está guiada por la ley, la seguridad energética y el bienestar de los ciudadanos”, destacó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma.

Con estas medidas, el Gobierno garantiza que el departamento de Nariño contará con la energía necesaria para su futuro y desarrollo actual, fortaleciendo al mismo tiempo la seguridad energética en la región.

Nueva subestación en Magangué llevará energía continua y segura a miles de familias del Caribe colombiano

  • El Gobierno nacional lanza la convocatoria para la construcción de la subestación Magangué 110 kV, que transformará la calidad del servicio eléctrico en la Costa Caribe.
  • El proyecto beneficiará a familias en Bolívar, Magdalena y Sucre, llegando a municipios como Magangué, Sincé, El Banco y el mágico Mompox.

Bogotá, D.C., 18 de septiembre de 2025. El Caribe colombiano se fortalece con un proyecto estratégico en materia de infraestructura eléctrica. El Gobierno nacional, a través de la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), entidad adscrita al Ministerio de Minas y Energía, abrió la convocatoria UPME STR 02-2024 para el diseño, construcción, operación y mantenimiento de la nueva subestación Magangué 110 kV y sus obras asociadas.

Este anuncio reafirma la decisión del Gobierno del presidente Gustavo Petro de cumplir la promesa de una Transición Energética Justa, con proyectos que garanticen energía continua y segura, reduciendo brechas históricas en la Costa Caribe.

Energía confiable para Bolívar, Magdalena y Sucre

La subestación Magangué 110 kV será un paso decisivo en la consolidación de la transición energética en la región, asegurando un servicio eléctrico estable para miles de familias en los departamentos de Bolívar, Magdalena y Sucre.

La convocatoria, abierta desde el 5 de septiembre de 2025 y con fecha de adjudicación estimada para el 24 de abril de 2026, contempla obras clave:

  • Dos bancos de autotransformadores de 150 MVA con unidad de respaldo.
  • Una línea doble circuito a 110 kV que interceptará el trazado Magangué – Sincé 1.
  • Una línea a 110 kV que conectará con la subestación Mompox.
  • Una nueva conexión entre las subestaciones Mompox y El Banco.

Con estas obras, se reducirá la vulnerabilidad del sistema eléctrico y se garantizará un servicio más equitativo en la región.

El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, afirmó que “nuestro compromiso es que la transición energética llegue con hechos concretos a los territorios. Con esta subestación en Magangué, avanzamos en saldar deudas históricas con el Caribe, asegurando que las comunidades tengan acceso a un servicio eléctrico confiable, equitativo y sostenible”.

Desarrollo con justicia energética y oportunidades locales

Además de mejorar la infraestructura eléctrica, este proyecto traerá beneficios sociales y económicos para municipios como Magangué, Sincé, El Banco y Mompox —ciudad reconocida como la primera ciudad inteligente de Colombia.

Para José Daniel Balvuena, líder comunitario de Magangué, “estas convocatorias ayudan a generar empleo en las comunidades rurales que viven de la pesca y la agricultura. Cuando llegan estos proyectos, los jóvenes tienen una oportunidad. Lo clave es capacitarlos para que también hagan parte de la transición energética”.

En la misma línea, Manuel Peña Suárez, director (e) de la UPME, destacó que “con el desarrollo y ejecución de estos proyectos fortalecemos nuestra planeación con justicia energética, garantizando que familias del Caribe accedan a un servicio equitativo, asequible y sostenible, reduciendo así desigualdades históricas”.

Misión Transmisión: modernizar las redes eléctricas del país

La Misión Transmisión, liderada por el Ministerio de Minas y Energía y la UPME, se consolida como la gran estrategia para modernizar y transformar las redes eléctricas de Colombia.

Antes de finalizar 2025, se espera la apertura de tres convocatorias adicionales y la entrada en operación de cuatro nuevas obras de transmisión eléctrica que garantizarán un servicio más seguro, continuo y eficiente en todo el territorio nacional.

La pobreza energética en Colombia: un desafío latente en la transición del sector gas

El más reciente Informe del Sector Gas Natural 2025 advierte que, pese a los avances en cobertura y acceso al servicio, la pobreza energética en Colombia sigue siendo un desafío que afecta a millones de ciudadanos en distintas regiones del país.

El documento, que recoge cifras nacionales y territoriales, revela profundas desigualdades en la disponibilidad de energía limpia y asequible, lo que amenaza con agudizar las brechas sociales y económicas en el marco de la transición energética.

Uno de los hallazgos más relevantes del informe está en la aplicación del Índice Multidimensional de Pobreza Energética (IMPE), que muestra marcadas diferencias entre departamentos y municipios. Mientras algunas capitales registran porcentajes bajos de carencia en el acceso a energía, otras regiones presentan cifras alarmantes.

Por ejemplo, departamentos como Guainía alcanzan un 73,3 % de pobreza energética, mientras que en zonas como Guaviare y Sucre los niveles se ubican por encima del 50 %.

En contraste, regiones más consolidadas en infraestructura muestran indicadores cercanos al 5 % o 10 %.

Este panorama refleja que el desarrollo energético del país ha sido desigual y que buena parte de la ruralidad permanece sin acceso a servicios básicos como el gas natural.

La pobreza energética en Colombia y la transición hacia energías limpias

El informe también alerta sobre las tensiones que genera la transición energética en países como Colombia.

A diferencia de Europa o Estados Unidos, donde los debates se concentran en sostenibilidad y reducción de emisiones, en América Latina la discusión se entrelaza con la necesidad de garantizar crecimiento económico, seguridad energética y reducción de la pobreza.

En este contexto, el documento enfatiza que la pobreza energética se convierte en un obstáculo directo para una transición justa y ordenada. Si bien la expansión de energías renovables es una meta deseable, en muchas zonas apartadas del país aún se lucha por el acceso básico a gas o electricidad confiable.

El informe sostiene que el gas natural mantiene un rol estratégico en Colombia, no solo como fuente de seguridad energética, sino también como herramienta para mitigar la pobreza energética.

Actualmente, el 67 % de la población colombiana tiene acceso al servicio domiciliario de gas natural, lo que ha permitido mejorar la calidad de vida de millones de familias.

Sin embargo, más de 200 municipios permanecen desconectados de la red.

La reducción sostenida de las reservas probadas de gas, que hoy garantizan apenas 5,9 años de abastecimiento, plantea un riesgo adicional: si el país no asegura nuevas fuentes de suministro, la cobertura alcanzada podría estancarse o incluso retroceder, afectando especialmente a las comunidades más vulnerables.

Un reto para la política pública

La pobreza energética en Colombia no solo implica la falta de conexión a la red de gas o electricidad. También se traduce en la imposibilidad de acceder a energéticos de calidad, seguros y asequibles.

El informe subraya que la política pública debe encontrar un equilibrio entre los compromisos de mitigación del cambio climático y las necesidades sociales urgentes del país.

En palabras del documento, avanzar hacia una transición energética justa significa garantizar que los beneficios de la modernización del sector lleguen a las comunidades más rezagadas, evitando que las brechas actuales se amplíen.

El desafío, en conclusión, radica en que la transición energética no deje atrás a los millones de colombianos que hoy aún viven en condiciones de pobreza energética, al tiempo que se asegura un sistema energético sostenible y competitivo.

Gas natural en Colombia: entre el reto del abastecimiento y la transición energética

El 2024 marcó un punto de inflexión para el sector del gas natural en Colombia. Ese año, Promigas celebró medio siglo de historia empresarial, destacando su aporte al desarrollo regional y a la consolidación de una industria que durante décadas se sostuvo en la abundancia del recurso en el subsuelo nacional.

Sin embargo, la conmemoración coincidió con un hecho trascendental: el inicio de la importación permanente de gas natural para usos distintos a la generación térmica.

La autosuficiencia, que por años fue un sello del sector, comenzó a dar paso a la necesidad de traer el energético desde el exterior, en medio de un panorama donde la seguridad energética y la transición hacia fuentes más limpias se han convertido en prioridades.

Reservas en declive y mayor dependencia del exterior

El informe del sector revela que las reservas probadas de gas natural se redujeron hasta ubicarse en 2.064 giga pies cúbicos (Gpc) al cierre de 2024.

Este volumen representa una caída cercana al 64 % en los últimos 12 años y equivale a un horizonte de abastecimiento nacional de apenas 5,9 años.

Aunque en los últimos años se han identificado recursos importantes, en especial en áreas costa afuera, su transformación en reservas probadas enfrenta retos técnicos, ambientales, sociales y contractuales.

El país suma hoy 7.775 kilómetros de gasoductos de transporte, tras la adición de 45 kilómetros desde 2020.

A pesar de los avances en infraestructura, la perspectiva de mediano plazo depende en gran medida de decisiones oportunas y de la coordinación entre Estado, sector privado y comunidades para viabilizar los proyectos que permitan diversificar la oferta y garantizar un suministro competitivo.

Gas natural en Colombia: entre el reto del abastecimiento y la transición energética
Gas natural en Colombia: entre el reto del abastecimiento y la transición energética. Imagen: Promigas

 

El consumo crece y la demanda termoeléctrica se dispara

Durante 2024, el consumo nacional de gas natural alcanzó 961 millones de pies cúbicos diarios (Mpcd), lo que representó un crecimiento del 8 % frente al año anterior.

El incremento estuvo impulsado principalmente por el sector termoeléctrico, que elevó su consumo en cerca del 67 % entre 2022 y 2024.

Esta alza estuvo directamente asociada a la baja hidrología registrada en el país durante 2023 y 2024, lo que obligó a un mayor despacho de plantas térmicas a gas.

En contraste, el consumo del sector industrial y comercial mostró una contracción del 4,6 % en ese mismo periodo.

Pese a ello, la industria continúa siendo el principal demandante de gas en Colombia. El transporte del energético también se expandió, con un volumen de 1.113 Mpcd movilizados en 2024, equivalente a un aumento del 7 % frente al año previo.

Gas natural en Colombia: entre el reto del abastecimiento y la transición energética
Gas natural en Colombia: entre el reto del abastecimiento y la transición energética. Imagen: Promigas

Más hogares con gas, pero incertidumbre en el futuro

Uno de los logros destacados es que, al cierre de 2024, 11,9 millones de usuarios —el 67 % de la población colombiana— contaban con servicio público domiciliario de gas natural.

Este avance ha sido posible gracias a la labor conjunta del Gobierno y la industria, que han logrado llevar el servicio a 769 municipios, de los cuales 612 se conectaron en lo corrido del siglo XXI.

El grueso de los usuarios corresponde a los estratos 1, 2 y 3, que representan el 85 % del total, equivalentes a 9,9 millones de hogares.

El acceso masivo al gas ha permitido reducir la pobreza energética y mejorar la calidad de vida, pero la disminución en las reservas plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de esta cobertura a futuro, en un escenario donde la dependencia de importaciones podría elevar costos y afectar la competitividad.

Movilidad sostenible y el papel del gas vehicular

El transporte también refleja dinámicas de cambio. Aunque el consumo energético del sector ha venido disminuyendo por el auge de vehículos híbridos y eléctricos y la eliminación de subsidios a la gasolina, en 2024 se registró un repunte en la demanda de gas natural vehicular (GNV), que alcanzó los 60 Gbtud.

Entre 2020 y 2024 se convirtieron 80.716 vehículos a GNV, de los cuales 26.542 correspondieron solo al último año.

El atractivo del GNV radica en su competitividad: en diciembre de 2024 ofrecía un ahorro promedio del 36 % frente a la gasolina en las principales ciudades, llegando incluso al 56 % en algunas zonas.

Esto lo posiciona como una alternativa de movilidad sostenible especialmente favorable para quienes dependen del vehículo como fuente de ingresos.

Gas natural en Colombia: entre el reto del abastecimiento y la transición energética
Gas natural en Colombia: entre el reto del abastecimiento y la transición energética. Imagen: Promigas

Programa bandera de Petro en infraestructura no supera ni el 10 % de avance: alertan posibles irregularidades

La Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) lanzó una advertencia sobre el atraso que presenta el programa “Caminos Comunitarios para la Paz”, iniciativa del Gobierno Nacional que fue presentada como su principal estrategia para impulsar la red de vías terciarias en el país.

El presidente del gremio, Juan Martín Caicedo, calificó el balance como una “frustración”, al considerar que los resultados actuales se encuentran muy lejos de los compromisos anunciados en el momento de su lanzamiento.

Según recordó, el plan contemplaba inversiones cercanas a los $8 billones, con el objetivo de construir, rehabilitar y mejorar alrededor de 33.000 kilómetros de vías terciarias. Además, incluía un componente social: los contratos serían adjudicados directamente a juntas de acción comunal y comunidades étnicas, con la finalidad de promover la participación activa de las poblaciones en el desarrollo de sus territorios.

No obstante, la realidad muestra un panorama distante de las metas iniciales. De acuerdo con el balance presentado por la CCI, el programa apenas alcanza un avance inferior al 10 % a nivel nacional. La situación resulta aún más preocupante en varios departamentos donde la ejecución es prácticamente inexistente.

Regiones como Caquetá, Huila, Magdalena, Nariño y Norte de Santander reportan indicadores entre el 0 % y el 5 %, lo que refleja un rezago considerable frente a lo proyectado por el Gobierno.

A las dificultades en la implementación se suman problemas de orden administrativo y legal. La Procuraduría General de la Nación emitió alertas sobre 776 convenios firmados en el marco del programa, de los más de mil que se han suscrito hasta el momento. Estos contratos, que comprometen recursos por más de $154.000 millones, presentan posibles irregularidades que podrían poner en riesgo la transparencia y la adecuada destinación de los fondos públicos.

“Preocupa, de otra parte, que de los más de 1000 convenios que se han firmado en lo corrido de este gobierno para iniciar el programa, según la Procuraduría General de la Nación, hay alerta en 776 por posibles irregularidades en la destinación de $154.000 millones”, destacó Caicedo en su cuenta de X.

El escenario proyectado para 2025 tampoco resulta alentador. Según la información revelada, los recursos asignados para este año registran un avance del 0 %, lo que evidencia un estancamiento total en la ejecución del programa. Esta situación genera preocupación en sectores gremiales y comunitarios, dado que la falta de progreso no solo retrasa la mejora de la conectividad vial en zonas rurales, sino que también limita el impacto social y económico que se esperaba de la iniciativa.