AMSAC impulsa propuesta de remediación de pasivos ambientales mediante obras por impuestos

Antonio Montenegro, gerente general de AMSAC, recalcó que se necesita una modernización de las normativas y considerar el financiamiento mediante obras por impuestos.

Para fortalecer el avance de la remediación de pasivos ambientales mineros que realiza la empresa pública Activos Mineros (AMSAC), su gerente general, Antonio Montenegro, detalló que vienen impulsando la actualización de ciertas normativas al respecto y una política de remediación.

“Creo que debe ponerse especial importancia en lo que es la modernización de las normativas, que nos permita intervenir inmediatamente (los pasivos ambientales mineros). Creo que allí está uno de los puntos clave de que la población vea inmediatez en la intervención que el Estado realiza en tutela de la salud de la población y del ecosistema”, señaló Montenegro en el programa Diálogos Mineros, del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).

Parte de lo propuesto implica la actualización de la Ley de Pasivos Ambientales, de modo que les permita intervenir con labores vinculadas a la remediación desde el día uno de conocerse la situación en las zonas contaminadas.

Asimismo, han planteado una política de remediación al Estado, que favorezca el cierre de brechas y optimice la gestión presupuestal.

“El Estado, de alguna manera, no tiene como una característica que le sobre dinero, entonces si eso es así, tenemos que generar espacios que ayuden a cerrar pasivos ambientales”, indicó.

Al respecto, Montenegro explicó que hay ciertos casos en donde no se puede cuestionar ni proyectar algún tipo de intervención ajena a la remediación ambiental, pero hay otros pasivos que pueden ser reaprovechados por empresas del sector, los cuales se deberían priorizar para promocionar con esta alternativa de reaprovechamiento y posterior cierre final.

Adicionalmente, resaltó como parte de las estrategias presentadas la remediación vía obras por impuestos. Esto sugiere que empresas formales de mediana o gran minería puedan intervenir en pasivos ambientales que se encuentren cercanos a sus operaciones y el trabajo sea considerado como impuestos.

De acuerdo con el gerente general de AMSAC, la remediación mediante obras por impuestos tendría “un impacto ambiental, social y un rédito para la misma empresa que se preocupa del ambiente y recupera zonas que vienen impactando en la salud de la población”.

De igual manera, señaló que la política de remediación ambiental planteada considera la activación de un Fondo Ambiental Multisectorial, para que todo este escenario sea desarrolle mediante ello, que se genere “una bolsa de inversión a través de saldos de balance u otros tipos de ingresos que puedan aportar los que tienen obligaciones en cierres de brechas ambientales, estamos hablando del Ministerio del Ambiente, Ministerio de Energía y Minas, del OEFA”, comentó.

Cabe mencionar que actualmente las labores de remediación son financiadas a través del Fideicomiso Ambiental, a cargo de Fonafe y ProInversión, y el Fideicomiso de Pasivos de Alto Riesgo, el cual requiere la suscripción de un Convenio de Transferencia Financiera entre el Ministerio de Energía y Minas (Minem) y AMSAC.

Hochschild completará perforación de pozos en Inmaculada en este trimestre

Hochschild Mining, con operaciones en Perú y otros países de Sudamérica, alcanzó una producción atribuible de 5.8 millones de onzas equivalentes de plata (o 69,758 onzas equivalentes de oro) durante el primer trimestre de 2024. La firma indicó que el volumen de sus minas Inmaculada (Ayacucho, Perú) y San José (Santa Cruz, Argentina) fue ligeramente mejor de lo esperado, incluyendo una primera pequeña contribución de la nueva mina Mara Rosa (Goiás,Brasil).

En ese sentido, la compañía reiteró que sigue en camino de cumplir su objetivo general de producción atribuible para este 2024, que oscila entre 343,000 y 360,000 onzas equivalentes de oro o 28.5 millones y 29. 9 millones de onzas equivalentes de plata. A la par, reafirmó que su costo total de sostenimiento para este año “está en camino” de ubicarse en línea con la guía revisada de entre US$1,510 y US$1,550 por onzas de oro equivalente (o entre US$18.2 y US$18.7 por onza de plata equivalente).

“Hemos tenido un buen comienzo de año con producción y costos de Inmaculada y San José en camino de cumplir con la guía trazada para el año. La mina Mara Rosa, además, comenzó a operar durante el trimestre a tiempo y dentro del presupuesto. Actualmente estamos completando la fase final del proceso de su puesta en marcha, por lo que se espera el inicio de la producción comercial muy pronto”, indicó su director general, Eduardo Landín.

En paralelo, consideró que el balance de la empresa continúa siendo sólido. “Con el aumento de los precios de los metales preciosos y la plena producción en Brasil, esperamos generar un sólido flujo de caja durante el resto del año”, agregó.

Los resultados en Inmaculada

Sobre el desempeño de su mina subterránea Inmaculada, ubicada en la región de Ayacucho, Hochschild Mining informó que la producción del primer trimestre fue de 36,700 onzas de oro y 1.5 millones de onzas de plata, lo que representa una producción de oro equivalente de 54,877 onzas, ligeramente por debajo del cuarto trimestre de 2023 (57,420 onzas).

“Esto estaba en línea con el plan para 2024 y encamina a la mina hacia el logro de su objetivo anual. El menor tonelaje y leyes en comparación con el trimestre anterior se deben a la puesta al día del programada del desarrollo minero como resultado del retraso en el otorgamiento de permisos en 2023″, explicó la empresa. Como se recuerda, recién en agosto pasado, la empresa obtuvo la luz verde del Estado peruano para la extensión de la vida útil de esta mina, que implica un presupuesto total de US$4,436 millones.

Con esta autorización, se allana el camino para que la mina insignia de Hochschild genere un valor adicional para todas las partes interesadas durante las próximas dos décadas. A partir de una serie de modificaciones, Inmaculada podrá seguir operando hasta el 2041.

Actividades exploratorias en Inmaculada

Respecto a las actividades de exploración brownfield (en actuales operaciones) en la mina Inmaculada (Ayacucho),Hochschild reportó haber llevado a cabo 4,051 metros de perforación para detectar potencial en las estructuras de sus vetas Tesoro, Nicolas, Andrea, Josefa, Rita, Split Josefa, Laura y Split JNE. “Los resultados claves provinieron de Tesoro y Nicolas durante el primer trimestre”, mencionó.

Durante el segundo trimestre del 2024, la empresa proyecta completar cinco pozos de perforación restantes, que implica aproximadamente 2,500 metros, antes de comenzar los 11,000 metros de “perforación de recursos” en las vetas Tesoro y Nicolás.

San José y Mara

Sobre la mina San José (Argentina), Hochschild comentó que el primer trimestre es tradicionalmente un período operativo corto debido al feriado programado para los trabajadores. Así, la producción fue de 0.9 millones de onzas de plata y 16,027 onzas de oro, lo que significa 27,094 onzas de oro equivalente. Los resultados registrados se mantienen en el camino de alcanzar su objetivo anual.

En tanto, la mina Mara Rosa (Brasil) entregó su primer vertido de oro en febrero y produjo poco más de 1,000 onzas de oro en el primer trimestre de 2024. “La puesta en marcha avanza según lo previsto y se espera la producción comercial se concrete en las próximas semanas”, afirmó la empresa.

EL DATO

Hochschild Mining indicó que el efectivo total llegó a US$73 millones al 31 de marzo, lo que genera una deuda neta de aproximadamente US$282 millones.

Los primeros 10 años de una mina, el reto para adelantar los impactos económicos

La minería es un sector clave para el país. En el 2023, por ejemplo, el entonces ministro de Economía y Finanzas, Alex Contreras, señaló que si no fuera por esta actividad, “Perú estaría hablando de una gran recesión”. Además, actualmente, diferentes entidades han subrayado que el cobre será pieza fundamental para el producto bruto interno (PBI) peruano. ¿Dónde está el reto? Macroconsult lo subraya: en concatenar el efecto económico del sector con el trabajo desde el Estado que debe darse antes y durante la existencia de la mina en alguna zona.

Álvaro Monge, socio y gerente general de la consultora, comentó: “Los efectos económicos de la minería son positivos, pero perfectibles. La mayoría de los efectos ocurren en el largo plazo, luego de que han pasado varios años de operación de la mina, aproximadamente luego de 10 años de que la mina está operando”.

Este dato está sobre la base de un análisis distrital de información de los últimos 20 años (al 2022), elaborado por encargo del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), que se presentará en el marco de Agromin, convención agrominera que tiene lugar desde hoy.

Estos efectos que inician tras una década responden, dice Monge, a que -en materia de actividades y proyectos que realiza el Estado en favor de una población-, “se tiende a empezar cuando las minas empiezan a tener utilidades porque es cuando la gran masa de dinero empieza a fluir en la zona. Hay un reto de tratar de buscar esquemas creativos que permitan adelantar los recursos que dan las minas en la zona”.

Es aquí donde el especialista subraya la necesidad y el reto de adelantar esos impactos desde el día uno. “La planificación de la inversión (pública) se podría hacer más cercana al cierre de brechas”, remarcó.

A su consideración, debe haber una mejor planificación de la inversión pública antes de la llegada de la minería a alguna zona, así como cuando ya se instala la mina y hacia adelante. Puso como ejemplo que para cerrar las brechas, las autoridades podrían pensar que lo mejor es invertir en mejorar los servicios de transportes para atender a la población, cuando el principal problema de la zona era el desarrollo infantil temprano. “Se podría estar más alineados (con las verdaderas necesidades)”, mencionó.

A la mejor planificación, se suma el alcance. “El alcance es positivo, pero reducido. Se localiza en entornos muy cercanos, pero se podría trabajar que los efectos irradien más en otras poblaciones. Por eso queremos fomentar corredores económicos”, apunta.

Cabe recordar que en el 2023, las municipalidades de Perú recibieron un total de S/ 14,304 millones para proyectos provenientes del rubro 18: canon y sobrecanon, regalías, renta de aduanas y participaciones, donde se encuentra el canon minero. De este monto, no se logró invertir S/ 5,074.2 millones.

Para Monge, incluso, hay que prestar más atención en la distribución de los impactos. Pues, como parte del estudio, también se detectó que quienes gozan más de las oportunidades que brinda la dinamización de los mercados por la llegada de la minería son aquellas personas con más capacidades y habilidades.

Macrorregión Centro concentra US$ 282 millones en proyectos de exploración minera

Las regiones de la Macrorregión Centro concentran la mayor inversión en proyectos de exploración minera y representan el 43.8% del total con 34 proyectos por un monto ascendente a US$ 282 millones, según la Cartera de Proyectos de Exploración Minera 2024, presentada por el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), que comprende 75 proyectos ubicados en 17 departamentos del país.

Áncash, Ayacucho, Huancavelica, Huánuco, Ica, Junín, Lima y Pasco, forman parte en esta demarcación territorial, donde destacan los proyectos: Yumpag-Carama (US$ 49 millones) y Quicay II (US$ 29 millones) ubicados en Pasco, Romina 2 (US$ 29 millones) en Lima y Soledad (US$ 23 millones) en Áncash.

Por otro lado, las macrorregiones Sur y Norte se ubican en segundo y tercer lugar, respectivamente, y representan en conjunto el 55.5% de participación con una inversión de US$ 358 millones.

En lo que respecta a la macrorregión Sur, esta contempla 35 proyectos (US$ 220 millones), siendo los más representativos: Picha (US$ 25 millones) en Moquegua, Tambomayo (US$ 24 millones) en Arequipa y Mara (US$ 17 millones) en Apurímac.

Por su parte, la macrorregión Norte registra 5 proyectos con una inversión de US$ 137 millones, siendo los más resaltantes: Las Defensas (US$ 69 millones) y Palca (US$ 51 millones), ambos ubicados en La Libertad.

En tanto, la macrorregión Oriente contempla el proyecto San Martín con una inversión de US$ 4 millones, ubicado en la región San Martín y representa el 0.7% de la inversión total en Cartera.

El MINEM, presentó recientemente la Cartera de Proyectos de Exploración Minera 2024, que concentra 75 proyectos ubicados en 17 departamentos del país y una inversión global que asciende a US$ 644 millones.

En esa línea, la exploración es fundamental para el desarrollo de la minería y se constituye en el primer eslabón de la actividad económica más importante del país, pues permite el descubrimiento de nuevos yacimientos y la extensión de la vida útil de las minas que se encuentran en operación, que favorece la captación de las inversiones que contribuyen con la dinamización de la economía, en beneficio para todos los peruanos.

Admisión de Estudios de Impacto Ambiental ahora tomará 5 días, estos son los cambios

La inversión minera alcanzó los US$ 646 millones a febrero, representando un incremento de 22.4% respecto a similar periodo del 2023, según informó el Ministerio de Energía y Minas (Minem). Esta cifra positiva llega tras un 2023 de caída (-10%). Justamente, en estos dos primeros meses del año, las inversiones en exploración minera aumentaron 22.3% (US$ 68 millones), destacándose que en febrero se registraron 590 unidades, casi el doble que hace un año.

Pese a las mejores cifras, hay retos pendientes que los diferentes sectores involucrados conocen bien. De hecho, a inicios de este año, Gestión dio a conocer las 21 medidas que se alistaban desde el Poder Ejecutivo para impulsar la minería, con foco en la exploración. Hoy, parte de lo anunciado, empieza a tomar forma.

No es un secreto de que el Perú padece de “exceso de permisología” y muchas veces los trámites no cumplen con los objetivos para los que fueron creados, eso no solo para la minería, sino en general para los sectores.

En este contexto, Gestión analizó las propuestas y acciones desarrolladas conjuntamente por el Ministerio de Ambiente (Minam), Ministerio de Energía y Minas (Minem), Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) y Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en la Mesa Ejecutiva Minero Energética.

Plazos acotados para la admisibilidad

En marzo, se publicó la Resolución Ministerial (N° 091-2024-MINAM) que apuntaba a modificar el reglamento de la Ley N° 27446, del Sistema Nacional de Evaluación de Impacto Ambiental. Sobre este texto ya se venció el plazo para comentarios, pasó a la Comisión de Coordinación Viceministerial (CCV) y acaba de ser aprobado. Ahora, está a la espera de ser publicado.

El cambio recae sobre todo en el artículo 51 del reglamento mencionado: sobre la presentación del EIA, y de hecho se ponen más en blanco y negro los plazos de admisibilidad. Una vez se tenga toda la documentación -el texto propone algunos cambios en este punto-, la Unidad de Trámite Documentario procedería en el día a derivar la solicitud al órgano que debe evaluar el Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

Dicho órgano tendría un plazo máximo de 5 días hábiles, contados desde la recepción de la solicitud, bajo responsabilidad, para determinar si estos cumplen con los requisitos necesarios para continuar con el proceso.

En concreto, se busca delimitar la admisibilidad a la verificación de requisitos del TUPA y de contenido del instrumento de gestión ambiental. Si bien se pretende establecer un plazo máximo de 5 días para la admisibilidad; hoy en día se aplica el plazo de la Ley del Procedimiento Administrativo General de 10 días, pero se puede demorar hasta 6 meses.

Actualmente, la demora se debería a la discrecionalidad de los evaluadores, pues estarían revisando aspectos de fondo del instrumento de gestión ambiental presentado, cuando solo se debería verificar requisitos de forma establecidos en el TUPA y de contenido de los estudios ambientales, establecidos en los términos de referencia aprobados.

Incluso se habla de un impulso del procedimiento en caso de retraso de opiniones técnicas vinculantes. Con ello, se quiere agregar que ante la demora los opinantes vinculantes, se permita que el certificador ambiental (Senace y sectores) envíe las observaciones al titular para que las vaya absolviendo. Asimismo, el certificador informa la demora al titular del opinante para que implemente las medidas correctivas.

Conexión de Senace con los opinantes

Este mes, el Minam emitió la Resolución Ministerial (RM) Nº 126-2024-MINAM, que trae consigo importantes cambios para estos sectores.

El foco está puesto sobre el artículo N° 21 de la Ley 30230, vinculado a la “solicitud de opiniones para la Evaluación del Estudio de Impacto Ambiental”. En el 2023 se publicó un Decreto Supremo (DS) 013-2023-MINAM que aprobó disposiciones complementarias para la aplicación de lo dispuesto en dicho artículo. Ahora, con la RM antes señalada, se aprobó la prepublicación de un texto que modifica dichas disposiciones complementarias.

La propuesta plantea cambios a tres artículos del DS y hasta el día 26 de abril se puede recibir comentarios. Con estas modificaciones se buscaría agilizar los plazos de los permisos para dar luz verde a los proyectos, por ejemplo, mineros, ya que a la fecha demoran hasta el triple del tiempo establecido en la norma.

Para obtener el EIA se requiere una serie de permisos que son otorgados por diversas entidades en materia de conservación de los componentes de impacto ambiental y sociales, los cuales son reunidos por el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace).

Hasta ahora todavía las entidades opinantes no conversan entre sí, provocando duplicidades en las opiniones requeridas o incluso, contradicciones en las observaciones presentadas. Por eso, la RM propone un texto que establece medidas para que el Senace conecte de una manera óptima con todos los opinantes.

Partamos que el DS ya establecía un esquema de articulación de las acciones de las entidades opinantes para la consistencia técnica en los procesos de evaluación del impacto ambiental a cargo del Senace. En esa línea, uno de los primeros cambios propuestos ahora recae en el artículo 5 del DS: identificación de los EIA-d o MEIA-d que se evalúan bajo el esquema de articulación.

Así, se plantea la optimización de la articulación entre Senace y opinantes con intervención del sector: el sector sería quien defina los proyectos priorizados a evaluar con el esquema de articulación; con la norma actual el Senace hace la elección.

Agrega que la evaluación del esquema de articulación es realizada, a solicitud de la autoridad sectorial y se implementa en cualquier etapa del proceso de evaluación del EIA-d o MEIA-d, sin suspender ni retrotraer etapas.

Revisiones frecuentes

Este no es el único cambio. “La resolución busca establecer que haya reuniones periódicas con una frecuencia no menor a 15 días con todas las entidades que otorgan permisos ambientales. Además, establece parámetros básicos: que se atienda las observaciones de las empresas. Lo que pasaba es que los inversionistas llamaban a las entidades y no obtenían respuesta. Ahora el Senace convocaría a reuniones periódicas para acompañar a las empresas para resolver sus observaciones”, aclara Arturo Vásquez, exviceministro de Energía.

Efectivamente, la propuesta plantea según la etapa de la evaluación del EIA-d o MEIA-d en la que se implementa, el esquema de articulación, el Senace convoca varias reuniones con plazos cortos.

Por ejemplo, se propone en un plazo máximo de cinco días hábiles, contados a partir del día siguiente de admitido a trámite el EIA-d o MEIA-d, el Senace convoca a los opinantes vinculantes y al titular del proyecto a fin de que este realice una presentación del proyecto.

Luego, el Senace convocaría al titular y a los opinantes vinculantes a reuniones periódicas, con una frecuencia no mayor de 15 días hábiles, para comunicar al titular las posibles observaciones, según el avance del procedimiento de evaluación.

Actualmente, sobre este último punto, el DS dice -por el contrario- que Senace convoca a una reunión presencial de discusión técnica de la versión preliminar de las observaciones de las entidades opinantes en un plazo máximo de 30 días hábiles, contados a partir del día siguiente de admitido a trámite el documento.

El texto planteado agrega un acompañamiento para levantar eventuales observaciones, incluso que contemplaría reuniones para orientar al titular sobre la información necesaria para el levantamiento de observaciones. Dichas reuniones serían con un intervalo no menor de 15 días hábiles.

“Nos ha pasado, por ejemplo, que lo que dice Senace, se contradice con lo que la Autoridad Nacional del Agua (ANA) observa. Las reuniones contribuirían a un mejor flujo de información”, comenta Vanessa Chávarry, abogada ambientalista del estudio Payet, Rey, Cauvi, Pérez Abogados.

La propuesta contenida en el RM agrega un artículo a DS sobre el levantamiento de la información para la línea base biológica, que es la medición del estatus del medio ambiente antes de la operación minera o energética.

Para levantar la línea de base, la empresa debe medir, por ejemplo, cuántos recursos biológicos hay en la zona de exploración y para ello necesita un permiso. En el caso de flora y fauna, está encargado el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor).

“Si bien este permiso tiene un silencio (administrativo) positivo, lo que quiere decir que, si el Serfor se demora en emitir una observación, se debería aprobar automáticamente el trámite, puede tardar meses. Para acortar el plazo, lo que se propone ahora es que el levantamiento de información sobre flora y fauna se dé de manera automática a través de la Guía para la Elaboración de la Línea Base del Sistema Nacional de Evaluación del Impacto Ambiental (SEIA)”, explica el abogado ambientalista, Erick García.

Se especifica que no se otorga el permiso automático de levantamiento de información en áreas protegidas. Para ello, se debe solicitar un permiso al Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sinanpe).

Títulos habilitantes

Otro tema que pone sobre la mesa el texto prepublicado por la RM está relacionado a los títulos habilitantes. Estos, bajo ciertos parámetros, serán de renovación a través de un procedimiento de aprobación automática.

“Sin perjuicio de lo señalado, la autoridad competente, luego de recibir la solicitud de ampliación, paralelamente implementa las acciones de supervisión para determinar si la actividad cuyo periodo se esté ampliando se está ejecutando conforme al título vigente; asimismo, implementa la fiscalización posterior de la solicitud de renovación (…)”, se indica en la propuesta.

En resumen, se apunta a una aprobación automática de títulos habilitantes del Decreto Supremo N° 006-2015-MINAM: autorizaciones de uso de agua, vertimiento, reúso, tratamiento y disposición de aguas residuales, desbosque, extracción de materiales acarreo y derecho de uso de área acuática, estudio de riesgo y plan de contingencia.

Incremento de la capacidad de beneficio

Lo antes señalado son cambios que apuntan a la parte ambiental y podrán beneficiar a la minería, así como a otros sectores extractivos. Pero, también se ha buscado hacer modificaciones específicamente a la minería. Otra propuesta nació con la RM 125-2024-MINEM/DM, que -entre otros- propone un texto para permitir a las mineras procesar más mineral por día sin pasar por largos y costosos procesos burocráticos.

Actualmente el expediente técnico y el diseño de las plantas de beneficio dan cierto tonelaje para procesar los minerales, este límite está en función al diseño de la planta y por tanto, en función a lo que apruebe el expediente técnico.

Si la capacidad de la planta aumentaba, debido a mejoras mínimas o a la compra de máquinas que procesan el mineral más fino, se debía realizar un nuevo estudio técnico y se obtener la aprobación de las autoridades.

En resumen, con el proyecto de DS presentado por el Minem, se quiere permitir que los titulares de una mina puedan elevar hasta en 10% su producción autorizada diaria sin pagar un derecho de vigencia adicional. Actualmente, el límite es de 5%.

Plan ambiental detallado

A lo mencionado, se agrega la Resolución Ministerial N° 484-2023-MINEM/DM, que pretende crear un nuevo instrumento para la gestión de Planes Ambientales Detallados (PAD). Los PAD son instrumentos correctivos que permiten a las empresas mineras adecuar sus operaciones a la normativa ambiental vigente.

El último PAD fue emitido en 2019, antes de la pandemia. Ahora, las empresas tendrían una herramienta más flexible para gestionar sus planes ambientales y cumplir con sus obligaciones ambientales.

Como pudo conocer Gestión, esta una medida esperada por el sector minero, ya que algunos hace meses se emitió un plan equivalente para el sector electricidad, y el año pasado, se emitió otro para hidrocarburos.