La producción conjunta de cobre de Perú y Chile podría reducirse significativamente en las próximas décadas si no se desarrollan nuevos proyectos. Así lo advirtió Rubén Arratia, quien señaló que, de mantenerse las condiciones actuales, ambos países producirían en 2050 apenas la mitad de lo que generan hoy.
El especialista explicó que la demanda global de cobre seguirá en aumento. Durante el llamado “superciclo” del metal, el consumo creció en 15 millones de toneladas en los últimos 25 años; sin embargo, para los próximos 25 años se proyecta un incremento aún mayor, de hasta 20 millones de toneladas.
Este crecimiento estará impulsado principalmente por Asia, que demandará cerca de 14 millones de toneladas adicionales. En ese contexto, Arratia indicó que Chile cuenta con más proyectos greenfield en desarrollo, mientras que Perú avanza a un ritmo más moderado.
Asimismo, advirtió que para el año 2030 Asia superará a toda América en producción de cobre. También destacó el papel de India, que se perfila como una de las principales economías del mundo en los próximos años, lo que incrementará aún más la presión sobre la demanda de metales.
En el plano geopolítico, el analista sostuvo que países como Perú y Chile deben mantener una posición equilibrada frente a potencias como Estados Unidos, Europa y China. Según explicó, la competencia global está cada vez más centrada en el acceso a recursos minerales estratégicos.
Finalmente, Arratia subrayó que el aumento de la demanda de metales responde a tres grandes transiciones: la energética, que requerirá millones de toneladas adicionales de cobre; la geopolítica, marcada por nuevas inversiones estratégicas; y la tecnológica, vinculada al desarrollo de inteligencia artificial, centros de datos y automatización, todos altamente dependientes de minerales críticos.


