Gold Fields presentó un balance financiero excepcional al cierre de 2025, destacando a Chile como uno de los pilares de su red global de nueve minas operativas.
La compañía logró un salto histórico en sus utilidades, pasando de US$1.245 millones en 2024 a US$3.567,4 millones en último ejercicio, lo que respondió a una producción atribuible de 2,43 millones de onzas equivalentes de oro, siendo un incremento significativo frente a los 2,07 millones del año anterior, manteniendo a Chile y Perú como piezas fundamentales de su despliegue en Sudamérica.
La minera informó que sus ingresos por venta se dispararon hasta los US$3.496 por onza en 2025, aprovechando el ciclo favorable de los metales.
Con una deuda neta reducida a US$1.442 millones y un flujo de caja libre de US$2.970 millones, la empresa se posiciona con una liquidez robusta para continuar invirtiendo en la extensión de la vida útil de sus yacimientos y en proyectos de exploración, reafirmando que la estabilidad operativa en Chile es crítica para sostener estos niveles de rentabilidad hacia 2026.
Exploración
La empresa señaló los avances en materia de exploración con el proyecto Santa Cecilia, el cual «progresó tras la Fase 1 de perforación, la cual demostró amplias zonas de mineralización de oro y cobre de baja ley adyacentes al desarrollo Norte Abierto».
«Con Torq Resources como operador, las actividades se centraron en la revisión técnica y el refinamiento de objetivos en preparación para el programa de perforación Fase 2 para 2026», precisó.



