Anglo American destaca nuevo reglamento del Ministerio de Salud que habilita la utilización de escorias de cobre para la construcción

Un importante avance en innovación y economía circular se concretó con la aprobación por parte de la Subsecretaría de Salud Pública del reglamento que permite el uso de escorias de cobre en obras de infraestructura, tales como caminos, carreteras y autopistas, así como en la fabricación de elementos prefabricados ornamentales o funcionales destinados a espacios abiertos. Esta regulación pone al país a la par de prácticas internacionales en esta materia, considerando que Chile – el mayor productor de cobre del mundo – no contaba hasta ahora con una normativa que habilitara el uso de escorias para fines distintos a su disposición final.

 

El reglamento establece los requisitos sanitarios y de seguridad para autorizar el uso de estas escorias, residuos generados en los procesos de fundición del cobre, como áridos artificiales en la construcción, normativa que entró en vigor tras su publicación en el Diario Oficial.

Así, por ejemplo, determina que el uso de escorias de cobre estará sujeto a una autorización sanitaria previa y caso a caso, habilitando su utilización mediante un procedimiento claro y regulado, en el que tanto el productor como el usuario del material deberán cumplir exigentes estándares de control, incluyendo evaluaciones de estabilidad física y química, análisis de toxicidad por lixiviación y mediciones de radiactividad natural, con límites máximos definidos para diversas sustancias.

“La aprobación de este reglamento representa un paso clave para avanzar hacia una minería más moderna y responsable. En Anglo American, durante más de una década recopilamos información técnica y realizamos estudios junto a distintas universidades para luego evidenciar a través de proyectos piloto concretos que es posible utilizar las escorias de cobre de manera segura, con respaldo científico y con beneficios reales para las comunidades y el país, análisis que sentaron las bases del reglamento recientemente publicado”, comentó Juan Pablo Schaeffer, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de Anglo American.

Asimismo, otra de las especificaciones establecidas en el reglamento es que se exige a las empresas acreditar la existencia de una demanda real para el uso de las escorias, implementar sistemas de trazabilidad y control del material, y asegurar que este no sea mezclado ni contaminado durante su traslado o utilización, evitando que su empleo constituya una forma encubierta de disposición final de residuos.

“Para nosotros, este anuncio es muy relevante, porque en Anglo American siempre hemos creído que la minería debe ser parte de la solución y no del problema. Las escorias son un residuo masivo de la fundición y, al estar insertos –a través de nuestra Fundición Chagres– en la cuenca del río Aconcagua, hemos visto por años el impacto que genera la extracción de áridos, especialmente en un contexto de sequía prolongada. Reutilizar escorias no solo nos permite hacernos cargo de un pasivo, sino también contribuir a reducir esa presión ambiental, incorporar en la fundición el enfoque de economía circular, y generar un beneficio concreto para el territorio”, añadió Kattherine Ferrada, gerenta de Medio Ambiente de Anglo American.

Proyectos piloto

En esta línea, la minera ha sido una de las pioneras en Chile utilizando este tipo de productos, desarrollando diversos proyectos piloto desde 2014 que demostraron el uso seguro y sustentable de las escorias de cobre en construcción, aportando evidencia técnica y experiencia práctica para su valorización, en coordinación con autoridades y el mundo académico.

Uno de ellos fue la habilitación de un espacio público en la Villa El Sol, en la comuna de Catemu, inaugurado en junio de 2024. La iniciativa permitió la recuperación de una plazoleta para la comunidad, utilizando cerca de una tonelada de escorias de cobre mezcladas con áridos naturales, dando origen a un material constructivo de alta calidad. El piloto contó con respaldo científico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y relevó que las escorias pueden ser reutilizadas de forma segura, contribuyendo a la economía circular y a la mejora de entornos urbanos.

Posteriormente, en enero de 2025, Anglo American suscribió un convenio de colaboración con el Ministerio de Obras Públicas para evaluar y promover el uso de residuos mineros (escorias de cobre y relaves) en infraestructura vial. En este marco, se realizó la pavimentación de 1.630 m2 en el acceso norte de Fundición Chagres, donde más del 95 ? los materiales utilizados correspondieron a escorias de la propia fundición, y la construcción de un camino de 500 metros en su planta Las Tórtolas, en la comuna de Colina, incorporando mezclas de escorias y relaves estabilizados químicamente.

Estas experiencias han permitido generar información clave para la evaluación técnica, sanitaria y ambiental de este tipo de materiales, y podrían sentar las bases para su futura aplicación en caminos públicos y otras obras de infraestructura, una vez cumplidos los estándares exigidos por la autoridad. Asimismo, reflejan el potencial de la colaboración público-privada para avanzar hacia una gestión más sostenible de los residuos mineros, reduciendo pasivos ambientales y promoviendo soluciones alineadas con los principios de la economía circular.

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