Una unidad de la empresa estatal China Minmetals Corp. se enfrenta a nuevos retrasos en la construcción de un segundo tajo en su mina de cobre Las Bambas en Perú, mientras el ejército sigue protegiendo la operación de las protestas.
Estaba previsto que el proyecto para mitigar el agotamiento del tajo actual comenzara en el segundo semestre del año. Pero el retraso en las negociaciones con una comunidad indígena hace cada vez más improbable que esto ocurra.
“Esperamos poder concluir las negociaciones este año, pero es demasiado prematuro en el proceso para saber qué tan rápido irá”, dijo en entrevista desde Lima Troy Hey, quien dirige las relaciones corporativas de MMG Ltd., que cotiza en Hong Kong. “Una vez que alcancemos un acuerdo, probablemente pasen hasta tres meses para llegar a la explotación minera”.
Las Bambas, ubicada en una zona remota de los Andes peruanos, es una de las minas más grandes y problemáticas del mundo. Ha enfrentado protestas recurrentes de comunidades indígenas desde su apertura en 2016 con un costo de US$ 10,000 millones. Los bloqueos y otras interrupciones han superado los 600 días en ese lapso, interrumpiendo los envíos a fundiciones en China.
La mina, anteriormente propiedad de Glencore Plc. a través de su adquisición de Xstrata, puede producir hasta 400,000 toneladas métricas al año. Pero su rendimiento ha sido inferior en repetidas ocasiones debido a las protestas y a la disminución de la ley del mineral.
Con la apertura del segundo tajo, Las Bambas podría operar a plena capacidad. Sin él, la mina producirá unas 300,000 toneladas el próximo año, suponiendo que no haya interrupciones, dijo Hey.



