En Puebla, el Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar en San José Chiapa avanza con una alta demanda empresarial, al registrar cerca de 80% de cartas de intención de compañías interesadas en instalar operaciones productivas. El proyecto se perfila como un nuevo nodo industrial y tecnológico, con énfasis en manufactura avanzada, electromovilidad y sostenibilidad, de acuerdo con información presentada por el gobierno estatal y directivos del complejo.
El gobernador Alejandro Armenta señaló que el esquema prioriza la llegada de empresas con proyectos productivos y de largo plazo, al tiempo que descarta operaciones enfocadas en la especulación de la tierra. La estrategia busca favorecer inversión que genere empleo, transferencia tecnológica y encadenamientos locales, con participación de capital nacional, de migrantes y extranjero.
Plataforma productiva con enfoque tecnológico y sostenible
El Polo se articula con la Capital de la Tecnología y Sostenibilidad ya existente en la zona, que ahora integra alrededor de 400 hectáreas adicionales destinadas a nuevas instalaciones industriales. En este entorno se proyecta un Parque de Economía Circular, concebido como un centro de transformación y reutilización de residuos, alineado con prácticas de eficiencia operativa y reducción de impacto ambiental, impulsadas desde la federación.
Desde la administración del complejo, Antonio Silva, director de la Capital de la Tecnología y Sostenibilidad, detalló que ya se encuentran confirmados proyectos vinculados con la producción de autos eléctricos, un desarrollo agroindustrial, una planta de estructuras metálicas y una empresa especializada en diseño de saborizantes para alimentos. Además, explicó que, en línea con el Plan México, se refuerzan sectores como químico, petroquímico, textil, electromovilidad, agroindustria y farmacéutica.
Conectividad, talento y encadenamientos
Silva destacó que la ubicación del Polo representa una ventaja competitiva para la industria, al situarse en un punto con conectividad directa hacia la Ciudad de México y como acceso estratégico al sur-sureste del país. Esta condición logística, combinada con infraestructura tecnológica, busca posicionar al complejo como un espacio atractivo para empresas que requieren cercanía a mercados, proveedores y talento especializado.
En materia de capital humano, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Celina Peña Guzmán, indicó que el estado consolidó un ecosistema de colaboración entre industria y academia. Como resultado, se han incorporado más de 60 cursos en áreas como nanotecnología e inteligencia artificial, además del próximo lanzamiento de un Diplomado de Periodismo Científico.
La funcionaria agregó que Puebla participa en 15 proyectos tecnológicos de alcance nacional, entre los que destacan el desarrollo del primer auto eléctrico mexicano Olinia, la Casa de Diseño de Semiconductores Kutsari y la instalación de la Universidad Rosario Castellanos, iniciativas que refuerzan el perfil del Polo como plataforma para innovación, formación de talento y atracción de inversión productiva de alto valor.



