Endeavour Silver logra 11.2 Moz AgEq en 2025, pero queda debajo de su guía en México

Endeavour Silver cerró 2025 con 11.2 millones de onzas equivalentes de plata. La cifra combina 6,486,661 onzas de plata y 37,164 onzas de oro, además de metales base para el cálculo equivalente.

El dato impresiona por volumen, pero el matiz importa. La compañía no alcanzó la guía que había comunicado para sus operaciones mexicanas tradicionales. El desvío aparece cuando se aíslan Guanaceví y Bolañitos, dos activos que durante años definieron el pulso operativo de Endeavour.

El cierre del año también dejó otra señal: Endeavour ya opera con una mezcla distinta. Terronera, en Jalisco, entró a producción comercial con efecto 1 de octubre de 2025. Kolpa, en Perú, se integró al portafolio durante 2025. Ese cambio explica buena parte del salto anual en onzas equivalentes.

En el cuarto trimestre, Endeavour reportó 3.8 millones de onzas equivalentes de plata. La producción trimestral incluyó 2,030,206 onzas de plata y 13,785 onzas de oro. La empresa atribuyó el crecimiento a la incorporación de Kolpa y Terronera, además de ajustes en sus minas mexicanas.

Terronera aportó el primer trimestre completo bajo la etiqueta de “producción comercial”. Procesó 154,180 toneladas en el periodo y produjo 352,002 onzas de plata y 8,148 onzas de oro. La planta trató material con 86 g/t de plata y 2.27 g/t de oro, con recuperaciones promedio que la compañía ubicó en 82.6% para plata y 72.5% para oro.

El punto fino está en las leyes. Endeavour decidió explotar zonas de menor ley durante el arranque, de forma deliberada, para acompañar la rampa de producción y la transición entre áreas del yacimiento. La empresa espera acceder a mineral de mayor ley en la segunda mitad de 2026, con impacto directo en promedios de cabeza.

Este tipo de estrategia suele dividir opiniones. En términos operativos, ayuda a estabilizar equipos, flujos y controles metalúrgicos. En términos de mercado, obliga a explicar por qué un activo nuevo todavía no “luce” todo su potencial. La credibilidad, en minería, no depende solo de onzas, también depende de la consistencia del relato técnico.

Guanaceví, en Durango, mantuvo un trimestre con mayor tonelaje contra el año previo. La empresa mencionó que el comparativo de 2024 sufrió por una falla de muñón, resuelta hacia finales de diciembre de 2024. En 2025, además, el sitio siguió alimentándose con material de terceros en la región, que representó parte del tonelaje del trimestre.

Bolañitos, en Guanajuato, mostró la otra cara del desempeño. Endeavour reportó variación de leyes por frentes mineros distintos. La plata subió en el comparativo trimestral, pero el oro bajó por menor ley. En ese contexto, la guía anual que cubría Guanaceví y Bolañitos terminó siendo el foco de la nota.

Según la información difundida por The Deep Dive, la guía 2025 para esas dos minas apuntaba a 7.0–7.9 millones de onzas equivalentes. La producción combinada quedó en 6.84 millones de onzas equivalentes, por debajo del rango. En plata, las minas sumaron 4.52 millones de onzas, dentro del extremo inferior de la meta. En oro, sumaron 29,017 onzas, por debajo de 31,000–34,000 onzas estimadas.

Aquí conviene separar dos conversaciones que a veces se mezclan. Endeavour sí consiguió un 2025 grande en onzas equivalentes consolidadas, gracias a Terronera y Kolpa. Endeavour también falló la guía de sus activos “de base” en México. Ambas afirmaciones pueden ser ciertas al mismo tiempo, y el mercado suele castigar cuando percibe que la operación histórica pierde tracción justo cuando entra un proyecto nuevo.

La empresa también dejó claro cómo calcula las onzas equivalentes. Usó una relación de 80:1 plata-oro y factores para plomo, zinc y cobre, además de supuestos de precio para convertir metales a equivalentes. Esa metodología importa, porque el salto en equivalentes depende del mix de metales base de Kolpa.

El giro corporativo más visible de 2025 no ocurrió en la planta, sino en el portafolio. Endeavour firmó un acuerdo definitivo para vender Bolañitos a Guanajuato Silver por hasta 50 millones de dólares. El pago considera 40 millones al cierre, con 30 millones en efectivo y 10 millones en acciones, más 10 millones contingentes ligados a hitos de producción. La compañía espera cerrar la operación en enero de 2026.

La venta sugiere una lectura estratégica: Endeavour prefiere concentrar capital y foco directivo en activos que escalan el perfil de plata. Terronera entra aquí como pieza central. Pitarrilla aparece como la siguiente gran apuesta, al menos en discurso corporativo.

Para financiar esa etapa, Endeavour cerró en diciembre de 2025 una colocación de 350 millones de dólares en notas convertibles senior, con cupón de 0.25% y vencimiento en 2031. La empresa planeó usar los recursos para pagar deuda garantizada y para avanzar Pitarrilla en Durango, además de propósitos corporativos.

En la práctica, el mensaje es doble. La compañía gana oxígeno financiero y despeja presiones de corto plazo. La compañía también acepta dilución potencial si el precio accionario supera el umbral de conversión, algo normal en este tipo de estructuras.

Todo esto ocurre mientras la plata vive un ciclo de demanda industrial difícil de ignorar. El Silver Institute reportó demanda industrial récord de 680.5 millones de onzas en 2024, impulsada por redes eléctricas, electrificación y fotovoltaicos. En paralelo, pv magazine citó una demanda de plata del sector fotovoltaico de 197.6 millones de onzas en 2024.

Reuters también ha descrito un entorno de demanda industrial fuerte y tensiones de suministro, con el sector solar como protagonista. Ese contexto suele mejorar el apetito por proyectos primarios de plata y por expansiones bien ejecutadas.

México, además, mantiene un peso propio en ese tablero. El USGS estimó la producción minera de plata de México en 6,300 toneladas en 2024, la más alta entre los países listados, y reportó reservas relevantes. Para empresas con operaciones en Durango, Guanajuato y Jalisco, ese liderazgo del país se traduce en cadenas de suministro, mano de obra especializada y ecosistemas de contratistas que no se improvisan.

Por eso Terronera tiene una lectura que va más allá del ticker. Un proyecto nuevo que entra a producción comercial en México moviliza empleos directos, servicios industriales y compras locales, siempre que la operación sostenga estándares de seguridad y control ambiental. El desafío consiste en sostener ese valor sin normalizar desviaciones de guía o sorpresas metalúrgicas.

Desde una óptica estrictamente operativa, Endeavour dejó señales mixtas, aunque defendibles. Terronera evitó paros significativos durante la rampa, según su propio reporte. Eso no garantiza el mejor margen, pero sí reduce el riesgo de arranque caótico.

Desde una óptica de ejecución, el gran examen llega con la transición a zonas de mayor ley en 2026. Si las leyes mejoran y las recuperaciones se estabilizan, Terronera puede convertirse en el ancla que Endeavour necesita. Si el ajuste tarda, el mercado puede seguir mirando con lupa cada comparación contra guía.

También conviene observar qué ocurre con Bolañitos tras la venta. La operación pasará a manos de un jugador enfocado en consolidación regional. Endeavour, por su parte, apostará por una estructura más concentrada, con menos frentes y mayor dependencia de Terronera, Guanaceví y Kolpa, más el avance de Pitarrilla.

La fotografía de 2025 deja una conclusión incómoda, pero útil. Endeavour ya produce más onzas equivalentes, pero todavía debe probar que puede cumplir rangos en sus activos clave. En minería, la escala ayuda, pero la disciplina operativa define la valoración.

La siguiente referencia concreta ya tiene fecha. Endeavour anunció que publicará resultados financieros del cuarto trimestre el 27 de febrero de 2026 y que realizará una llamada con inversionistas ese mismo día. Ese reporte permitirá conectar onzas con costos, inventarios y flujo de efectivo, que al final mandan.

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