Regency Silver volvió a mover la línea de su historia en Sonora. La empresa informó que el barreno REG 25-26 intersectó brecha soportada por sulfuros y especularita en varias zonas dentro de un intervalo amplio, aunque no continuo, de aproximadamente 240 metros. El dato importa por una razón clara: la intersección aparece en el “camino” geológico que conecta la brecha profunda con las labores históricas de la mina de plata Dios Padre, un punto que el equipo técnico ha planteado como hipótesis de continuidad.
El comunicado, fechado el 8 de enero de 2026, detalla que estas brechas se asocian con intrusivos de pórfido cuarzo-feldespato. Esos cuerpos controlan la brechificación y, por extensión, los canales por donde circularon fluidos mineralizantes. En REG 25-26, Regency describió múltiples intersecciones de pórfidos, con brechas adyacentes, y espesores individuales que varían entre 5 y 50 metros.
La ubicación relativa de REG 25-26 también explica el entusiasmo del mercado junior cuando este tipo de noticias aparece. La empresa colocó la intersección a unos 150 metros “down-dip” por debajo de las labores históricas de Dios Padre, y a unos 225 metros “up-dip” respecto del barreno REG 25-25. Dicho de otro modo, el programa empezó a “coser” el espacio entre la brecha profunda y el sitio minero histórico en superficie.
Regency cerró con este barreno la porción 2025 de su campaña en curso, que reinició el 10 de octubre de 2025. Desde esa fecha, completó cinco barrenos que suman 3,723 metros. La compañía presentó REG 25-26 como el quinto y último pozo de ese tramo, y como un paso eficaz para encontrar la extensión de la brecha profunda a niveles más someros rumbo a la mina histórica.
Ahora bien, el elemento que obliga a matizar el titular es uno: todavía no hay ensayes de los intervalos perforados en 2025. Regency lo dijo sin rodeos. La empresa no puede asegurar que la calidad de ley de estas nuevas intersecciones iguale la de barrenos emblemáticos previos, aunque sí observa similitudes en geología, alteración, especies minerales y abundancia. Esa distinción resulta clave para cualquier lectura seria: hoy se confirma el vector geológico y el control estructural, pero el valor económico potencial depende de laboratorio.
Un puente geológico entre la brecha profunda y el yacimiento histórico
Regency no parte de cero en Dios Padre. El proyecto, en el estado de Sonora, se ubica a medio camino entre Hermosillo y la ciudad de Chihuahua, en una franja con tradición minera y cercanía a operaciones conocidas. La propia empresa sitúa a Dios Padre en la vecindad regional de minas como Dolores, Pinos Altos y Mulatos, referencias que ayudan a dimensionar el corredor metalogénico del norte del país.
En términos de historia, Dios Padre presume siglos de extracción de plata, y eso suele jugar a favor de una exploradora moderna por dos vías. Primero, porque deja evidencia física de mineralización en superficie y labores antiguas. Segundo, porque normalmente abre conversación con comunidades que han convivido con actividad minera durante generaciones, aunque cada caso exige trabajo social y ambiental fino. La empresa afirma que el distrito acumula alrededor de 400 años de minería de plata.
El activo también ya tiene un ancla técnica formal. En un reporte técnico fechado el 2 de marzo de 2023, Regency presentó un recurso inferido para el área de la mina histórica. El documento reporta 11.375 millones de onzas equivalentes de plata, representadas por 1.384 millones de toneladas con una ley promedio de 255.64 g/t AgEq. El mismo reporte precisa que el recurso se clasifica como inferido y que no incorpora el descubrimiento más profundo de oro-cobre-plata reportado después en perforación, lo que separa claramente el “inventario” histórico de la tesis de expansión a profundidad.
Con ese contexto, el enfoque de la nota del 8 de enero se entiende mejor. Regency intenta demostrar que la brecha mineralizada no es una anomalía aislada en profundidad, sino un sistema conectado que podría ascender hacia el entorno de la mina histórica. El director y geólogo jefe, Mike Tucker, dijo que el equipo había hipotetizado que la brecha profunda controlada por pórfidos debía extenderse y continuar hacia el antiguo sitio minero en superficie, y que REG 25-26 ayuda a validar esa hipótesis.
Desde un punto de vista editorial, ese mensaje tiene un peso real en exploración. Muchos proyectos se “rompen” cuando la geología deja de comportarse como el modelo. Aquí, el modelo no solo se mantuvo, sino que apareció donde tenía que aparecer: entre el barreno profundo y las labores antiguas. Falta el examen de laboratorio, sí, pero el programa ya compró algo valioso: dirección.
Lo que sí se puede concluir sin ensayes
Sin números nuevos, el análisis debe centrarse en control geológico, escala y logística de avance. En control, Regency insiste en el papel de los pórfidos cuarzo-feldespato como factor primario que marca estructuras y mineralización. Por eso, anunció su intención de mapear con mayor detalle esos intrusivos y sus brechas asociadas, con la meta de apuntar mejor los siguientes barrenos. Esa decisión suena técnica, pero en términos prácticos se traduce en metros de perforación mejor gastados y en campañas más cortas para responder preguntas clave.
En escala, el intervalo no continuo de unos 240 metros indica un sistema amplio, aunque segmentado, que no cabe en una sola “vena”. Esto suele empujar la interpretación hacia cuerpos brechados con múltiples pulsos, donde la continuidad económica puede variar con la distancia a los conductos principales. Ese tipo de geometría también puede volverse una ventaja si el equipo identifica los corredores más cargados, porque permite encontrar “bolsas” de alta ley dentro de volúmenes mayores.
En logística y ejecución, Regency reportó prácticas estándar de control de calidad. La empresa describió el corte y muestreo de núcleo, el almacenamiento del material remanente en un sitio seguro en torno a las instalaciones históricas de molienda, y el envío de muestras a ALS Global en Hermosillo para preparación y análisis, incluyendo ensayo al fuego para oro. Estos detalles no garantizan resultados, pero sí aportan trazabilidad, algo que el mercado castiga cuando falta.



