En la ciudad, el ruido está en todas partes. El tránsito, las sirenas, las construcciones, las pantallas que no se apagan. Vivimos rodeados de estímulos que aceleran el pulso, sin que lo notemos. En medio de esa saturación, el espacio donde vivimos —y cómo lo diseñamos— puede ser clave para recuperar el equilibrio.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el límite de ruido recomendado para cuidar la salud auditiva es de 55 decibeles. Pero en Santiago hay zonas donde el sonido ambiente supera los 90. Es decir, casi el doble. No es solo molesto: es un riesgo concreto para la salud de miles de personas que transitan o viven en esos lugares.
Y aunque no siempre podamos cambiar lo que pasa afuera, sí podemos transformar lo que ocurre adentro. Cada vez más personas buscan en sus hogares una pausa sensorial: un espacio que los acoja, los calme y los desconecte del caos. En esa búsqueda, el diseño interior deja de ser solo una cuestión de estética y se vuelve una forma de cuidado diario. Lo que elegimos ver, tocar y oír —o no oír— empieza a tener mayor relevancia.
“Diseñar es también cuidar. Cada elección de material, de color o textura puede ser un gesto que promueve el descanso y el equilibrio. Los entornos donde habitamos influyen directamente en cómo nos sentimos, y cuando el entorno abruma, el diseño puede ofrecer contención. En Masisa buscamos justamente eso, aportar con soluciones que transformen los espacios en entornos que mejoren la calidad de vida de quienes los habitan.”, asegura Lucía Bustos, Arquitecta y Líder de Especificaciones de Masisa.
A raíz de esto, Masisa ha desarrollado una amplia línea de revestimientos que, como solución, puede ayudar a optimizar tanto la estética como el confort sonoro de los espacios interiores. Entre ellos destacan los revestimientos acústicos, diseñados específicamente para absorber y difundir el sonido, mejorando la calidad ambiental en oficinas, auditorios y otros espacios de alta exigencia sonora.
También sobresalen los revestimientos ripados, disponibles en versiones melaminizadas o pintadas, que combinan diseño contemporáneo con rápida instalación. Son ideales para muros y aportan una solución decorativa que, además de destacar los espacios, ayuda a crear ambientes más ordenados, cálidos y con mayor aislación.
El diseño, más que una respuesta al ruido, es una invitación al equilibrio. Una forma de reconectar con lo esencial, de habitar mejor y sentirnos bien en los lugares que elegimos. Un nuevo lenguaje donde cada textura calma, cada material aporta y cada espacio cuenta.