Novandino Litio inaugura la ruta eléctrica de transporte de carga más extensa de Chile

La compañía Novandino Litio presentó oficialmente una nueva flota de camiones eléctricos que operará la ruta de transporte de carga más extensa de Chile, marcando un hito para la electromovilidad aplicada a la industria minera. La iniciativa permitirá movilizar litio desde el Salar de Atacama hasta la Planta Química de Litio Carmen, en la Región de Antofagasta, mediante un recorrido cercano a los 470 kilómetros de ida y vuelta.

La nueva flota está compuesta por cuatro camiones eléctricos de alto tonelaje, diseñados para operar en condiciones propias de la minería y capaces de cubrir largas distancias con cero emisiones directas durante su operación. El proyecto constituye uno de los avances más relevantes en materia de transporte sustentable para la industria extractiva chilena y posiciona al país como referente regional en la incorporación de tecnologías limpias para la logística minera.

El corredor conectará de manera permanente las operaciones del Salar de Atacama con la planta de procesamiento ubicada en Antofagasta, reemplazando progresivamente el transporte convencional basado en combustibles fósiles. Con ello se espera reducir significativamente las emisiones de dióxido de carbono asociadas al traslado del mineral, además de disminuir los costos operacionales y mejorar la eficiencia logística de la cadena productiva.

La incorporación de esta tecnología forma parte de la estrategia de descarbonización impulsada por la compañía, que busca avanzar hacia operaciones mineras con menor impacto ambiental y una mayor integración de soluciones energéticas sostenibles. La utilización de vehículos eléctricos de gran capacidad representa un paso importante para disminuir la huella de carbono en una de las etapas más intensivas de la actividad minera: el transporte de carga.

El desarrollo de corredores eléctricos para vehículos pesados también abre nuevas oportunidades para fortalecer la infraestructura de recarga de alta potencia en el norte del país. La expansión de este tipo de redes será fundamental para facilitar la adopción de nuevas flotas eléctricas destinadas a la minería, la logística y el transporte industrial de larga distancia.

Expertos del sector destacan que la electrificación del transporte minero constituye uno de los principales desafíos de la transición energética. Si bien la industria ha avanzado en la incorporación de energías renovables para abastecer sus operaciones, la transformación de la logística representa una nueva etapa orientada a reducir emisiones en toda la cadena de valor.

El proyecto también evidencia el creciente desarrollo de tecnologías para camiones eléctricos de alto tonelaje, capaces de operar en rutas exigentes y responder a las necesidades de la minería moderna. La mejora en la autonomía de las baterías y el desarrollo de sistemas de carga rápida están acelerando la incorporación de estos vehículos en distintos mercados internacionales.

La implementación de esta ruta eléctrica refuerza además la posición de Antofagasta como uno de los principales polos de innovación minera de América Latina. La región continúa liderando iniciativas vinculadas a electromovilidad, energías renovables y producción de minerales estratégicos para la transición energética mundial.

Con la puesta en marcha de esta nueva flota, Novandino Litio consolida un avance significativo hacia una minería más sostenible y eficiente. La operación de la ruta eléctrica de carga más extensa de Chile demuestra el potencial de la electromovilidad para transformar la logística minera y contribuir al desarrollo de una industria con menores emisiones y mayor competitividad internacional.

Avanza la reconstrucción de la línea de transmisión de Transelec afectada por el sistema frontal en Coquimbo

La reconstrucción de la línea de transmisión Maitencillo–Las Compañías, ubicada en la Región de Coquimbo, registra importantes avances luego de los daños ocasionados por el reciente sistema frontal que afectó el norte de Chile. Las labores fueron inspeccionadas por la ministra de Energía, Ximena Rincón, quien verificó en terreno el progreso de las obras destinadas a restablecer de manera definitiva una infraestructura estratégica para el Sistema Eléctrico Nacional.

Durante la visita, la autoridad sobrevoló junto a ejecutivos de Transelec el tramo comprendido entre Romeral e Incahuasi, donde la crecida del río Quebrada de Los Choros, en el sector Trapiche, provocó la caída de cerca de diez estructuras de transmisión. La inspección permitió constatar el avance de los trabajos y la coordinación desarrollada entre el Gobierno, la empresa y los organismos de emergencia.

En los primeros días posteriores al evento climático, el acceso terrestre al área afectada permaneció interrumpido debido al corte de la Ruta 5 Norte. Esta situación obligó a movilizar personal, equipos, materiales y estructuras mediante helicópteros, en coordinación con la Fuerza Aérea de Chile. Una vez restablecida la conectividad vial, se incorporó maquinaria pesada, grúas y camiones especializados para acelerar las labores de reconstrucción.

Las autoridades informaron que el suministro eléctrico para los usuarios de la región ya fue completamente restablecido, mientras que las obras actuales se concentran en recuperar la línea de transmisión, considerada una infraestructura fundamental para reforzar la seguridad y confiabilidad del sistema eléctrico ante futuras contingencias.

La reposición de esta infraestructura permitirá recuperar la capacidad de respaldo del sistema de transmisión en la zona norte del país, fortaleciendo la continuidad operacional de la red eléctrica y reduciendo la vulnerabilidad frente a fenómenos meteorológicos extremos.

La ministra destacó el trabajo coordinado desarrollado entre las empresas del sector eléctrico, las autoridades regionales y los equipos técnicos desplegados en terreno, resaltando la importancia de restablecer tanto el servicio como la infraestructura crítica dentro de los plazos programados. Asimismo, valoró que la habilitación de las rutas terrestres haya permitido incrementar el ritmo de ejecución de las obras.

La recuperación de la línea Maitencillo–Las Compañías también pone de relieve la necesidad de fortalecer la resiliencia de la infraestructura energética frente al aumento de eventos climáticos extremos. La incorporación de criterios de adaptación, mantenimiento preventivo y modernización de las redes será determinante para garantizar un suministro seguro y continuo en los próximos años.

Expertos del sector energético coinciden en que la inversión en infraestructura de transmisión constituye un componente esencial para la estabilidad del sistema eléctrico, especialmente en un contexto de creciente incorporación de energías renovables y expansión de la demanda.

Transelec continuará ejecutando las obras necesarias hasta completar la reconstrucción total de la línea, cuya finalización se encuentra prevista para mediados de agosto. La recuperación de esta infraestructura permitirá reforzar la confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional y asegurar un servicio más robusto para la Región de Coquimbo y el norte de Chile.

Nuevo gobierno deberá acelerar millonarias inversiones en obra pública durante el segundo semestre

El próximo gobierno peruano asumirá el desafío de ejecutar una importante cartera de inversiones en infraestructura antes de finalizar el año, con miles de millones de soles aún pendientes de desembolso para proyectos de transporte, saneamiento, salud, educación y equipamiento urbano. La capacidad para acelerar la ejecución presupuestal será determinante para mantener el dinamismo del sector construcción y cumplir las metas de inversión pública previstas para 2026.

De acuerdo con las proyecciones oficiales, una parte significativa del presupuesto destinado a infraestructura permanece sin ejecutar, lo que obliga a la nueva administración a fortalecer los procesos de contratación, adjudicación y supervisión de proyectos durante los últimos meses del año. La eficiencia en la gestión será clave para evitar retrasos y asegurar la continuidad de las obras en ejecución.

Los mayores montos de inversión se concentran en sectores estratégicos como transporte, infraestructura vial, sistemas de agua y saneamiento, hospitales, colegios y proyectos de desarrollo urbano. Estas iniciativas representan un componente esencial para mejorar la competitividad del país y reducir las brechas de infraestructura existentes en distintas regiones.

Especialistas del sector construcción señalan que el reto no solo consiste en acelerar el gasto público, sino también en garantizar que los recursos sean ejecutados bajo criterios de planificación técnica, transparencia y sostenibilidad. Una adecuada estructuración de los proyectos permitirá reducir riesgos, optimizar costos y asegurar obras de mayor calidad.

La inversión pública constituye uno de los principales motores de la actividad económica nacional. Su dinamismo genera empleo, impulsa la demanda de materiales de construcción, fortalece las cadenas de suministro y promueve el desarrollo de proveedores especializados en ingeniería, consultoría y supervisión de obras.

Entre las prioridades para los próximos meses figura la continuidad de proyectos de infraestructura que ya presentan avances importantes, evitando paralizaciones derivadas de cambios administrativos o ajustes presupuestales. Asimismo, será necesario acelerar la ejecución de nuevas licitaciones para garantizar el cumplimiento de los cronogramas establecidos.

Otro aspecto relevante será el fortalecimiento de la coordinación entre el Gobierno Central, los gobiernos regionales y las municipalidades, entidades responsables de una parte considerable de la inversión pública. La articulación institucional permitirá agilizar procesos administrativos y mejorar la capacidad de ejecución en los distintos niveles del Estado.

El sector privado también desempeñará un papel importante mediante mecanismos como las asociaciones público-privadas y las obras por impuestos, herramientas que continúan ganando protagonismo para complementar la inversión estatal y acelerar el desarrollo de infraestructura estratégica.

La construcción mantiene perspectivas favorables para el cierre de 2026, siempre que la inversión pública logre recuperar ritmo durante el segundo semestre. El cumplimiento de las metas presupuestales contribuirá a sostener el crecimiento económico, fortalecer el empleo y mejorar la competitividad del país.

El nuevo gobierno tendrá la responsabilidad de convertir los recursos disponibles en obras concretas que beneficien a la población. Una ejecución eficiente permitirá avanzar en el cierre de brechas de infraestructura, impulsar el desarrollo regional y consolidar un entorno más favorable para la inversión y el crecimiento económico.

Quilla Resources obtiene US$ 25 millones para culminar la prefactibilidad de la expansión de la mina Chapi

La compañía Quilla Resources aseguró un financiamiento de US$ 25 millones mediante un esquema de aumento de capital y regalías, recursos que permitirán culminar la etapa de prefactibilidad de la expansión de la mina Chapi, ubicada entre las regiones de Arequipa y Moquegua. La inversión constituye un paso decisivo para acelerar el crecimiento del proyecto y fortalecer la producción de cobre en el sur del Perú.

El plan de expansión contempla incrementar la capacidad de producción de la operación desde las actuales 10.000 toneladas anuales hasta 30.000 toneladas de cátodos de cobre, triplicando el volumen producido y consolidando a Chapi como uno de los proyectos cupríferos con mayor potencial de crecimiento en el país.

Los recursos obtenidos serán destinados a completar los estudios técnicos necesarios para la prefactibilidad del proyecto. Entre las actividades previstas se incluyen campañas de perforación diamantina, estudios hidrogeológicos, geotécnicos y metalúrgicos, además de trabajos de ingeniería que permitirán definir la siguiente etapa de desarrollo de la operación.

La expansión se sustenta en el potencial geológico de los yacimientos Cuprita, Atahualpa, Pampa Negra y Candelaria, ubicados dentro del corredor metalogenético cuprífero del sur peruano, una de las zonas con mayor concentración de depósitos de cobre tipo pórfido a nivel mundial. Estos activos representan la base del crecimiento proyectado para la mina durante los próximos años.

Actualmente, la mina Chapi produce cátodos de cobre grado A con una pureza de 99,999 %, tras haber retomado sus operaciones durante el primer trimestre de 2026. La empresa también administra cerca de 20.000 hectáreas de concesiones mineras y más de 5.400 hectáreas de superficie, lo que respalda su estrategia de exploración y expansión de recursos minerales.

Como parte de su estrategia corporativa, Quilla Resources evalúa además una futura cotización en la Bolsa de Toronto (TSX), iniciativa que permitiría acceder a nuevas fuentes de financiamiento para desarrollar la siguiente fase del proyecto y respaldar las inversiones requeridas para ampliar la operación minera.

El crecimiento de Chapi responde al contexto favorable que atraviesa el mercado internacional del cobre, impulsado por la transición energética, la expansión de la infraestructura eléctrica, la electrificación del transporte y el desarrollo de nuevas tecnologías. La demanda mundial del metal continúa generando oportunidades para acelerar proyectos de expansión en los principales países productores.

La ejecución de la prefactibilidad permitirá definir con mayor precisión los aspectos técnicos, económicos y ambientales del proyecto, además de establecer las inversiones necesarias para su futura construcción. Esta etapa constituye un requisito fundamental antes de avanzar hacia los estudios de factibilidad y la eventual ampliación de la capacidad instalada.

Con este nuevo financiamiento, Quilla Resources fortalece su estrategia de crecimiento y reafirma su compromiso con el desarrollo de la mina Chapi. La culminación de la prefactibilidad marcará un hito importante para el proyecto y contribuirá a consolidar una mayor producción de cobre, fortaleciendo la competitividad de la minería peruana frente a la creciente demanda internacional del metal rojo.

Experto propone soluciones inspiradas en la naturaleza para aprovechar mejor el agua

El docente, que expondrá en la próxima edición de Edifica, asimila la geografía chilena con la de Medio Oriente para plantear soluciones de baja y de gran escala para convivir con la naturaleza.

Planificar y construir ciudades con “bioingeniería” podría resolver temas como el desperdicio del agua en las duchas o habilitar diques que eviten inundaciones. Dicho en otras palabras, observar la naturaleza para dar soluciones a los problemas de las ciudades. Es la propuesta del Roberto Pizarro, ingeniero forestal y doctor en hidrología, quién estará exponiendo en la próxima Edifica 2026.

El también docente de la Universidad de Chile y de Talca plantea cómo podemos hacer pequeños cambios, pero de gran impacto, en el aprovechamiento del recurso hídrico, donde nuestro país puede ser ejemplo en innovación y sostenibilidad. “Podemos capturar el agua lluvia y usarla para regar nuestros jardines” o “usar paneles fotovoltaicos para reducir el costo”, ejemplifica.

“Chile posee cinco países”, aludiendo a que en nuestra variada geografía existen regiones áridas, subhúmedas y las condiciones climáticas de la Patagonia.

Y por ejemplo, cuando se trata de inversiones a gran escala en zonas secas, Pizarro propone que el trabajo debe estar “enfocado en aguas arriba”, para además “promover la recarga de los acuíferos (las aguas subterráneas), lo cual ayuda a mantener caudales durante el periodo estival”.

Se trata de un gran desafío si consideramos el dato de que “la disponibilidad de agua en la zona de Santiago y en el norte es de 1.000 metros cúbicos (m3) por habitante al año, mientras que el promedio nacional es de 54.000m3”, según detalla Pizarro.

Wadis, lo que Chile y Medio Oriente comparten

En el lenguaje de los árabes existe una palabra que permite describir un cauce seco, que sólo transporta agua cada cierto tiempo, cuando llueve, y que puede generar inundaciones. Wadis -o Uadi- es la denominación que reciben estos lugares y que se usa en la hidrología para identificar estos accidentes geográficos.

De hecho, en la península ibérica, lugares como agua Guadiana, y Guadalquivir fueron nombradas con este prefijo por sus características climáticas.

Este fenómeno es reconocido por la Unesco y también se presenta en nuestro país, sobre todo en las zonas afectadas de los últimos temporales. Frente a este escenario, Pizarro sostiene que es necesario planificar el territorio considerando estas dinámicas, sumado a obras como zanjas de infiltración y diques que ayuden a retener el agua en zonas altas, con el fin de reducir la velocidad del drenaje y evitar que los terrenos se erosionen provocando deslizamientos de tierra.

Roberto Pizarro ha escrito 21 libros, de los cuales 8 son bajo el sello de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), además de su actividad de docente de las universidades de Córdoba, Lleida, Politécnica de Madrid en España, y de la Chile, Católica de Valparaíso y de Talca.