La multinacional brasileña Tramontina concretó un paso estratégico en su expansión global con la inauguración de su primera planta productiva fuera de Brasil, ubicada en Lerma, Estado de México. Con una inversión de 500 millones de pesos, el proyecto no solo amplía su capacidad industrial, sino que confirma el posicionamiento de México como un destino clave para la relocalización de operaciones manufactureras en la región.
Inversión de Tramontina fortalece su operación en México
La nueva instalación, Tramontina Cookware Norteamérica, forma parte de un modelo de crecimiento que busca acercar la producción a los mercados finales, optimizar costos logísticos y fortalecer la resiliencia operativa de la compañía en América del Norte.
El proyecto implicó una inversión total de 500 millones de pesos, que incluye tanto la construcción de la planta como la ampliación del centro de distribución y capacidades logísticas en el país.
Actualmente, la operación de Tramontina en México genera más de 400 empleos directos e indirectos. En esta primera etapa, la planta arranca con un equipo de poco más de 20 colaboradores enfocados en manufactura, con posibilidades de crecimiento conforme se amplíe la producción. “Esta inversión se traduce en más empleos y en una mayor contribución a la economía local. Es una apuesta de mediano y largo plazo”, indicó Grespan.
En términos productivos, la instalación inicia con la fabricación de sartenes de aluminio con recubrimiento antiadherente, con una capacidad proyectada de 100,000 piezas mensuales.
“Empezamos con una producción enfocada en el mercado nacional, que tiene la capacidad de absorber este volumen. La planta está preparada para crecer y adaptarse a nuevas inversiones conforme sea necesario”.
Manufactura local y nearshoring impulsan la expansión
La nueva planta representa un cambio relevante en el modelo operativo de la empresa, que durante décadas abasteció al mercado mexicano desde Brasil. Con esta instalación, Tramontina avanza hacia un esquema de manufactura local que reduce la dependencia de importaciones y fortalece su integración regional.
La decisión de instalar su primera planta fuera de Brasil en México responde directamente al peso que el país tiene dentro de la operación global de la compañía. Así lo explicó Marco Grespan, director de Tramontina Cookware Norteamérica, quien destacó que el mercado mexicano se ubica entre los tres más relevantes para la firma.
“México es uno de los tres principales mercados que tenemos de exportación. Ya contábamos con una estructura sólida aquí y entendimos que era el momento de avanzar hacia la producción local”.
La ubicación también permitirá atender en un futuro a Estados Unidos y Canadá, consolidando una plataforma regional de manufactura. “Estamos más próximos a nuestros clientes. México, Estados Unidos y Canadá son mercados muy importantes para nosotros, y producir aquí mejora la logística y reduce costos”.
Más allá de la operación específica, la inversión de Tramontina refleja la confianza en el potencial industrial de México. Factores como el tamaño del mercado, la ubicación geográfica, la conectividad logística y la experiencia manufacturera han consolidado al país como un nodo estratégico para empresas globales. Actualmente, la empresa se posiciona entre las principales marcas del país, con liderazgo en segmentos como cuchillos y cubiertos.
“México es un socio muy importante para nosotros. Llevamos más de 50 años en el país y hemos crecido de forma constante. Hoy buscamos estar cada vez más presentes y seguir invirtiendo”, afirmó Grespan.
Para 2026, la compañía proyecta un crecimiento de entre 14% y 15% en México, impulsado por la producción local y la consolidación de su red logística.
Aunque la planta inicia con una sola línea de producción, su diseño contempla la posibilidad de expansión hacia nuevas líneas y mayores volúmenes. “Siempre estamos evaluando oportunidades de crecimiento. Esta planta está preparada para expandirse conforme aumente la demanda”, señaló Grespan.


