La industria, vehículos pesados establecida en México se prepara para participar en el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá que iniciará el próximo 16 de marzo. La Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) señaló que el sector colaborará con autoridades federales para aportar propuestas orientadas a fortalecer la integración productiva de América del Norte y la competitividad regional.
La ANPACT indicó que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá será un proceso complejo, pero también representa una oportunidad para reforzar la competitividad regional y consolidar las cadenas de valor de la industria automotriz de vehículos pesados.
“Consideramos prioritario preservar el T-MEC como un tratado trilateral que ha demostrado ser una pieza fundamental para la competitividad de la región. Confiamos en que la revisión permitirá fortalecer la industria de vehículos pesados en México y avanzar en los objetivos del Plan México para impulsar la inversión y la generación de empleo”, señaló Alejandro Osorio, director de Asuntos Públicos de la asociación.
El representante del sector explicó que la industria ya cumple con los requerimientos de Valor de Contenido Regional establecidos en el acuerdo comercial, actualmente en un nivel de 64%, y se prepara para avanzar hacia la meta de 70% prevista para 2027.
La estrategia contempla fortalecer la proveeduría en tres niveles dentro de la cadena productiva. Entre las acciones planteadas se encuentran ampliar la fabricación de ciertos componentes como piezas de acero fundido, atraer inversión extranjera en tecnologías como telemática y radios, así como impulsar el desarrollo de proveedores nacionales de segundo y tercer nivel en productos como arneses y tornillería.
La asociación también señaló la importancia de eliminar los aranceles aplicados bajo la Sección 232 y avanzar en temas relacionados con condiciones laborales, infraestructura y facilitación comercial para fortalecer la competitividad de la región.
Resultados del sector de vehículos pesados en febrero de 2026
Durante la presentación de resultados del sector, la asociación informó que las ventas al mayoreo de vehículos pesados en México alcanzaron 1,836 unidades durante febrero de 2026, lo que representó una disminución de 27.32% frente al mismo mes del año anterior.
La producción nacional sumó 6,974 unidades ensambladas en el segundo mes del año, cifra que representó una variación de -49.1% en comparación con febrero de 2025.
Las exportaciones totalizaron 7,849 unidades, lo que implicó una reducción de 32% respecto al mismo periodo del año pasado. El comercio exterior estuvo influido por ajustes en la demanda internacional y decisiones de inversión de flotas en el mercado estadounidense.
Algunas categorías de vehículos registraron crecimientos relevantes. Los vehículos de carga clase 3 aumentaron 150.5% al pasar de 93 a 233 unidades, mientras que los de carga clase 4 crecieron 281.3%, de 32 a 122 unidades. En el acumulado de enero a febrero de 2026, los vehículos de carga clase 6 pasaron de 83 a 339 unidades, con un incremento de 308.4%.
En el segmento de pasaje clase 3 también se registró un aumento de 311% en el acumulado del primer bimestre del año.
Renovación de flota y control de importaciones
Ante el desempeño del sector, la asociación señaló la necesidad de avanzar en mecanismos que impulsen la modernización del parque vehicular en el país.
“Es necesario avanzar en esquemas de financiamiento e incentivos fiscales para apoyar la sustitución de unidades obsoletas, principalmente de MIPYMES. La renovación de flota tiene un impacto positivo en el medio ambiente, la seguridad y la competitividad logística del país”, explicó Osorio.
La asociación también reiteró la necesidad de fortalecer las políticas que limiten la importación de vehículos pesados usados provenientes de Estados Unidos. Aunque el acuerdo ambiental firmado en 2025 por la Secretaría de Economía y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales representó un avance, el sector considera necesario aplicar mecanismos de supervisión más estrictos para contener la entrada de estas unidades.
La industria señaló que la importación de vehículos usados afecta al mercado interno, la generación de empleo y el patrimonio de los transportistas, cuya principal herramienta de trabajo es su unidad.


