IA y data centers: el reto energético que redefine la competitividad en México

La Inteligencia Artificial (IA) juega un doble papel dentro del sistema energético de los data centers. Por un lado, incrementa la demanda eléctrica necesaria para el procesamiento y gestión de datos y, por otro, es un factor clave de competitividad al optimizar operaciones y habilitar nuevos servicios digitales.

“La IA está impulsando una expansión sin precedentes de la infraestructura digital, especialmente de los centros de datos, que se han convertido en uno de los principales motores de crecimiento de la demanda energética global”, explicó Óscar García, Head of Growth de Energía Real, empresa especializada en soluciones energéticas integrales.

En México, regiones como QuerétaroEstado de México y Ciudad de México concentran una alta densidad de data centers, lo que incrementa la presión sobre la capacidad de red y los procesos de interconexión para nuevos proyectos.

Demanda energética de la IA en data centers

El funcionamiento de un centro de datos se sostiene sobre una infraestructura intensiva de energía, cuya demanda eléctrica proviene principalmente de tres factores:

  1. Los modelos de IA requieren miles de GPUs (Unidades de Procesamiento Gráfico) operando en paralelo, lo que genera cargas eléctricas que pueden superar fácilmente los 10, 50 o incluso los 100 MW por instalación.
  2. Entre el 35% y 45% del consumo energético de un data center se destina a sistemas de enfriamiento que operan las 24 horas del día, indispensables para mantener la estabilidad del hardware.
  3. Los estándares de alta disponibilidad para data centers Tier III y Tier IV permiten que se les dé mantenimiento sin detener la operación, además de continuar con el funcionamiento ante fallas imprevistas. Esto incrementa el consumo eléctrico, pero garantiza la continuidad operativa.

Estrategias energéticas para sostener el crecimiento digital

De acuerdo con García, la IA no es un consumidor más de energía en los data centers, sino una herramienta de innovación que puede sostenerse mediante estrategias de generación, almacenamiento y redes eléctricas.

“Los data centers que incluyan estrategias energéticas integrales con contratos de compraventa de energía renovable a largo plazo (conocidos como PPA), autoconsumo y sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) estarán mejor preparados para crecer sin comprometer la continuidad operativa ni la eficiencia económica”, explicó el especialista.

Señaló que el modelo integral permite alcanzar ahorros de hasta el 30% en el gasto anual de electricidad sin inversión (dependiendo del perfil de consumo y las soluciones aplicables), lo cual es clave en la actualidad, justo cuando la energía se convierte en un factor decisivo de competitividad en el país.

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