México asumió la Presidencia Pro Tempore de la Alianza del Pacífico para 2026, con una agenda orientada a fortalecer la integración regional, acelerar la coordinación empresarial y consolidar condiciones que permitan a los países miembros competir con mayor escala en la economía global.
Sergio Contreras, presidente ejecutivo del COMCE y presidente del Consejo Empresarial de la Alianza del Pacífico (CEAP), Capítulo México, informó que el mandato mexicano priorizará un paquete de acciones derivadas de los acuerdos alcanzados durante la XII Cumbre Empresarial de la Alianza del Pacífico, celebrada en Bogotá, Colombia, los días 29 y 30 de enero de 2026.
De acuerdo con Contreras, la presidencia mexicana buscará consolidar una Alianza basada en la cooperación con los gobiernos de Chile, Colombia, México, Perú y Costa Rica, este último en proceso de integración como miembro pleno. La agenda contempla una mayor participación de los jefes de gobierno, un rol activo y continuo del sector privado, así como una coordinación más estrecha entre empresas y grupos técnicos de las dependencias gubernamentales, con el objetivo de traducir la integración regional en decisiones con resultados verificables.
“La Alianza del Pacífico cuenta con ventajas estructurales para impulsar el comercio y atraer inversión: una población de 237 millones de personas, 40% del PIB regional de América Latina, 57.9% del comercio total regional y 27.8% de la inversión extranjera directa que llega a Latinoamérica. Durante este mandato, México impulsará iniciativas para capitalizar dichas fortalezas en beneficios concretos para todos los países miembros y su sistema empresarial”, señaló el presidente ejecutivo del COMCE.
Economía circular y competitividad regional
Entre los ejes prioritarios, el COMCE propuso el establecimiento de una plataforma regional de economía circular, orientada a alinear estándares, metodologías e incentivos entre los países de la Alianza. Esta iniciativa busca fortalecer la trazabilidad en las cadenas de suministro, promover el uso eficiente de materiales y facilitar la adopción de modelos productivos que eleven la competitividad, con impactos directos para exportadores y mejores condiciones para atraer inversión bajo criterios ESG.
La agenda también incluye un componente digital con énfasis en la ciberseguridad, al reconocer que la digitalización del comercio exige mayores niveles de confianza, integridad de la información y continuidad operativa. Bajo esta línea de trabajo, la presidencia mexicana promoverá el desarrollo de capacidades y estándares de protección, con atención prioritaria a las pymes, para reducir riesgos y facilitar su integración en los flujos comerciales regionales.
Finanzas, minerales críticos y proyección internacional
Asimismo, México impulsará la reactivación del diálogo con los ministros de finanzas de los países miembros, con el objetivo de construir una ruta de trabajo sobre el desarrollo del mercado de capitales y mejores condiciones para la atracción de inversiones y el financiamiento de infraestructura. Este esfuerzo ampliará el alcance de la coordinación institucional, incorporando instrumentos que faciliten la movilización de capital hacia proyectos regionales.
Durante las reuniones con el Grupo de Alto Nivel y el Consejo de Ministros de la Alianza del Pacífico, se planteó también la inclusión de una revisión sobre minerales críticos y tierras raras, considerados insumos estratégicos para la regionalización industrial. Este eje contempla oportunidades para desarrollar capacidades productivas, fortalecer la cooperación y promover encadenamientos regionales vinculados a sectores como semiconductores, baterías avanzadas y manufactura tecnológica, bajo marcos regulatorios e incentivos que aseguren un desarrollo responsable y reduzcan dependencias externas.
En materia de ampliación y proyección internacional, México mantendrá la promoción de Costa Rica como Estado Miembro y de Singapur como Estado Asociado. De acuerdo con Contreras Pérez, Costa Rica aportaría capacidades productivas, experiencia ambiental y una posición estratégica hacia Centroamérica, mientras que Singapur fortalecería la conexión con Asia, con estándares internacionales y producción de alto valor agregado.
Finalmente, el COMCE subrayó la armonización regulatoria como una prioridad para acelerar la integración efectiva, reducir fricciones operativas y fortalecer el comercio intrarregional, con reglas compatibles y procedimientos más ágiles que faciliten la participación de las empresas en cadenas de valor regionales.


