ESENTIA Energy Systems inició el 15 de diciembre de 2025 la construcción de la Estación de Compresión Aguascalientes, proyecto que forma parte de la Fase I de su Plan de Expansión, el cual contempla tres etapas de desarrollo y una inversión total estimada de 680 millones de dólares en infraestructura.
El plan considera un incremento acumulado de 660 millones de pies cúbicos diarios (MMpcd) en la capacidad de transporte de gas natural. En particular, la nueva estación contribuirá a reforzar e incrementar el flujo de gas a partir de principios de 2027.
Avance del plan de expansión y obras iniciales
La Estación de Compresión Aguascalientes se desarrolla en un predio de 24,162.38 metros cuadrados. La primera etapa de construcción corresponde a trabajos de movimiento de tierras, a los que seguirán labores de instalación de tuberías, sistemas de instrumentación y el montaje del turbocompresor en sitio. La ejecución de esta fase se realiza con la participación de una empresa local.
De acuerdo con la empresa, la infraestructura permitirá aumentar la capacidad de transporte de gas natural a lo largo del sistema Villa de Reyes–Aguascalientes–Guadalajara (VAG), considerado un eje relevante para el suministro energético del centro-occidente del país. Este corredor abastece a regiones con alta concentración de actividad industrial, como Jalisco, San Luis Potosí, el Bajío y el centro de México, donde se registra una demanda creciente de gas natural y electricidad.
Demanda energética e impacto sectorial
Daniel Bustos, director general de ESENTIA, señaló que el arranque de esta obra marca un punto de avance dentro del plan de crecimiento de la compañía. “Este hito marca el inicio formal de la construcción de la Fase I de nuestro Plan de Expansión. Seguiremos avanzando de manera consistente en el desarrollo de infraestructura estratégica, fortaleciendo nuestra posición en el sector y generando valor sostenible para nuestros inversionistas”.
La empresa enmarcó el proyecto en un contexto de mayor actividad productiva y aumento en el consumo energético de sectores como manufactura, agroindustria, minería y metales, logística y centros de datos, los cuales demandan infraestructura que garantice un suministro confiable y competitivo para sostener sus operaciones.


