COMCE revela por qué México rompió récord de exportaciones pese a reducir envíos

México cerró 2025 con un récord histórico en el valor de sus exportaciones, al alcanzar casi 548 mil millones de dólares entre enero y octubre, pese a registrar menos envíos internacionales. Esta aparente contradicción —más ingresos con menor volumen— revela un cambio estructural en la composición del comercio exterior, de acuerdo con el análisis del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, a través del COMCE Noreste.

El crecimiento anual de 6.6% en el valor exportado ocurrió en un contexto donde el número de operaciones disminuyó, lo que confirma una mayor densidad de valor por envío. Este comportamiento rompe con la lógica tradicional del comercio mexicano, históricamente apoyado en grandes volúmenes, y apunta a una exportación más sofisticada, con productos de mayor contenido tecnológico y precio unitario más alto.

 

El viraje sectorial que explica el récord exportador

Contrario a lo esperado, el sector automotriz, que representa alrededor del 32% de las exportaciones, registró una caída de 5.2% en 2025. Aunque sigue siendo un pilar del comercio exterior, no fue el motor del crecimiento. El impulso provino del sector de maquinaria y equipo, que concentró casi una cuarta parte del total exportado y reportó un crecimiento cercano al 60%, convirtiéndose en el principal detonador del récord.

Este desempeño refleja una reconfiguración industrial, donde México avanza hacia procesos de ensamble avanzado y manufactura electrónica, sectores con mayor valor agregado. La clave no está en enviar más mercancía, sino en exportar productos más complejos, integrados a cadenas globales de alta tecnología.

 

Chihuahua y la integración tecnológica transpacífica

El epicentro de este fenómeno se localiza en Chihuahua, donde las exportaciones de computadoras, equipos de comunicación y electrónicos crecieron 86.7%, superando los 27 mil millones de dólares. Este auge se explica por una integración directa con Asia, particularmente con Taiwán, cuyas importaciones de componentes tecnológicos hacia México aumentaron más de 155%.

La lógica es clara: circuitos integrados y semiconductores fabricados por líderes globales como MediaTek llegan a México, se ensamblan en plantas especializadas —incluidas operaciones de Foxconn— y posteriormente se exportan como productos terminados de alto valor, principalmente hacia Estados Unidos. Este esquema explica cómo menos envíos generan más ingresos.

A escala regional, el fenómeno también muestra una alta concentración geográfica. Cinco entidades del norte —Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y Durango— aportan 45.8% del total de las exportaciones nacionales, confirmando que el noreste industrial se consolidó como el corazón exportador del país y como el principal beneficiario de la integración productiva de Norteamérica.

El destino final de estos bienes explica la solidez del modelo. El mercado del T-MEC cuenta con un PIB per cápita cercano a 65 mil dólares, muy por encima de otras regiones del mundo, lo que garantiza demanda sostenida para bienes de alto valor. En un contexto donde China reorienta sus exportaciones hacia Europa y Asia, México ocupa el espacio estratégico dentro de las cadenas regionales.

Hacia 2026, el reto será equilibrar la protección de la industria local con la dependencia de insumos importados, particularmente en semiconductores y componentes críticos. La experiencia de 2025 muestra que el camino no está en exportar más cajas, sino en profundizar la manufactura avanzada, consolidar proveedores regionales y mantener a México como un eslabón clave de las cadenas de suministro de alto valor en Norteamérica.

También podría interesarte: