Actividad industrial en México muestra recuperación gradual

En noviembre de 2025, la actividad industrial en México registró un crecimiento mensual de 0.6% en cifras desestacionalizadas, lo que confirma una trayectoria de mejora gradual en el corto plazo. El avance fue impulsado principalmente por la construcción, que creció 1.6% en el mes, seguida de las industrias manufactureras, con un incremento de 0.5%, lo que refleja una mayor estabilidad operativa en el sector productivo.

De acuerdo con Gerónimo Ugarte, economista en jefe, y Alejandra Cortés, economista de VALMEX Casa de Bolsa, si bien los sectores de minería y energía se mantuvieron sin variaciones durante el mes, el desempeño general sugiere que la industria comienza a consolidar una base de recuperación apoyada en actividades clave. En términos anuales, la actividad industrial presentó una variación marginal de -0.1%, lo que indica una estabilización del sector tras los ajustes observados en periodos previos.

 

Construcción y energía sostienen la recuperación industrial

Destaca nuevamente la construcción como uno de los principales motores de la actividad industrial, al registrar un crecimiento interanual de 3.0%. Este comportamiento confirma su papel como soporte del dinamismo económico, particularmente en proyectos de infraestructura, edificación y desarrollo industrial. El sector de energía también mostró una evolución positiva, con un aumento anual de 1.1%, lo que señala un punto de inflexión tras la desaceleración previa y aporta mayor equilibrio al desempeño agregado.

 

Manufacturas avanzan hacia una mayor estabilidad productiva

Las industrias manufactureras, aunque con una ligera contracción anual de 0.8%, muestran señales de estabilización en niveles elevados de producción. Durante los primeros once meses de 2025, seis de los veintiún subsectores manufactureros registraron crecimiento, lo que refleja una recuperación selectiva y una recomposición interna del sector. Este comportamiento sugiere resiliencia operativa y la posibilidad de un mejor desempeño conforme se normalicen las condiciones de demanda.

En conjunto, la actividad industrial evidencia un proceso de recomposición ordenada, más que una expansión abrupta, lo que aporta mayor solidez al ciclo económico. La construcción mantiene una tendencia positiva sostenida, las manufacturas muestran movimientos laterales que apuntan a estabilidad, y el sector energético refuerza su recuperación, creando un entorno más equilibrado para la industria.

De cara a 2026, el panorama apunta a una industria con bases más firmes, capaz de evitar escenarios de contracción y con margen para ampliar su crecimiento de manera gradual. La mejora en sectores estratégicos y la estabilización de la actividad productiva configuran un escenario de mayor certidumbre, en el que la continuidad de la inversión y el fortalecimiento de la demanda podrían favorecer una recuperación más amplia y sostenida.

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