Minas chilenas recuperan producción perdida gracias a datos geoespaciales en tiempo real

La trazabilidad geoespacial permite corregir pérdidas dentro del turno y no después de que ya afectaron la producción.

Evidencia reciente de 2024 demuestra que la integración de trazabilidad geoespacial en flotas y procesos permite corregir desviaciones operativas críticas. Esto ha generado mejoras de entre el 10% y el 30% en los tiempos de ciclo, un incremento de hasta el 25% en el uso efectivo de equipos y una reducción cercana al 20% en los costos de mantenimiento.

La industria minera está conviviendo con una pérdida sistémica que rara vez se mide en tiempo real: cada detención no planificada de un equipo de alto tonelaje puede representar hasta US $180.000 en costos directos, según estimaciones del sector. A eso se suman desvíos logísticos, desgaste prematuro y tiempos improductivos que se diluyen dentro de estadísticas generales.

Apiux, consultora tecnológica experta en Inteligencia Artificial, sostiene que este cambio ocurre porque los costos operacionales dejaron de ser estimaciones proyectadas y hoy tienen un correlato inmediato y cuantificable. Cada minuto improductivo —ya sea una espera en punto de carga, un tránsito extendido o un retorno sin carga— deja de ser anecdótico y se transforma en pérdida acumulada. La tecnología ahora permite visibilizar ese impacto y corregirlo antes de que se materialice.

A partir de esta problemática, los datos geoespaciales se convierten en un componente central de la operación minera, porque permiten observar en tiempo real dónde está cada activo, cuánta capacidad está utilizando y qué variables externas podrían generar interrupciones. Esa información temprana habilita correcciones dentro del turno operativo, y no después de que el daño ya ocurrió.

Jacinto Obispo, director de Tecnología de Apiux, explica “El valor está en el momento de la acción: “Cuando la operación sabe en tiempo real dónde está cada equipo y qué está ocurriendo, deja de corregir después del daño. No se trata de monitorear; se trata de decidir cuando todavía es reversible”.

Lo que cambia es la secuencia operativa: en lugar de reaccionar al cierre del turno, la corrección se ejecuta al minuto. Las operaciones que ya utilizan trazabilidad integrada hoy reasignan flota sin esperar disponibilidad de cuadrillas, priorizan rutas más cortas, previenen desgaste crítico, disminuyen reemplazos anticipados de componentes y reducen tiempos muertos que antes nadie veía.

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