Seremi de Energía presente en la actividad «Árboles por la memoria»

La Seremi de Energía, Anita Flores, participó en la actividad «Árboles por la memoria», evento organizado por Danisa Pallero, Seremi de Agricultura; Kateryn Garzón, Seremi de las Culturas, Ingrid Robles, directora regional de CONAF, Universidad de Tarapacá, y Agrupación Mujeres de Luto Históricas, en conmemoración por los 50 años del golpe cívico militar en Chile.

El evento contó con los discursos de la rectora (s) de la Universidad de Tarapacá, Jennifer Peralta Montecinos; del Seremi Vocero de Gobierno Nicolás González Gutiérrez; de la Seremi de Agricultura, Danisa Pallero Zárate, la seremi de las Culturas; las Artes y el Patrimonio, Kateryn Garzón Manzano; la Seremi de la Mujer y Equidad de Género Camila Roberts Azocar; el Vicerrector  de Administración y finanzas de la Universidad de Tarapacá  Álvaro Palma Quiroz, y de la Organización de Derechos Humanos Mujeres de Luto Históricas.

En la ceremonia también se recordaron a los desaparecidos de la región como la estudiante de Pedagogía en Castellano Marisol Vera Linares y al Director de Carrera de Trabajo Social y Sociólogo, Manuel Donoso Dañobeitía, ambos de la Universidad de Tarapacá, pidiéndose en su recuerdo un minuto de silencio. En tanto, el coro del Liceo Bicentenario Artístico fue el encargado de armonizar el momento de la plantación de Chuves y Taras en el frontis del campus Saucache de la Universidad de Tarapacá.

El proyecto “Árboles por la memoria” es una iniciativa generada en colaboración con la Red de Sitios de Memoria, CONAF perteneciente al Ministerio de Agricultura y la Secretaría Ejecutiva de Conmemoración de 50 años del cívico militar, y del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Certificación CES para Aeropuertos: Innovación Sustentable en la construcción de Chile

¿Aeropuertos sustentables? ¡Sí, es posible! Descubre cómo Chile está marcando un hito con la Certificación CES para Aeropuertos. Con nuevos requerimientos que abordan la huella de carbono, la economía circular y la electromovilidad, esta iniciativa liderada por la Dirección de Aeropuertos MOP, el CES y el Instituto de la Construcción, busca convertir los aeropuertos del país en infraestructuras más eficientes, respetuosas con el entorno y responsables con el futuro del planeta.

En el contexto del creciente interés global por la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente, la certificación de edificios sustentables se ha convertido en una herramienta clave para impulsar la eficiencia energética, la reducción de emisiones y el uso responsable de recursos naturales. En este sentido, Chile ha sido pionero en la implementación de una certificación específica para edificios públicos a través del Certificado de Edificación Sustentable (CES). Y ahora, el enfoque se extiende hacia una nueva frontera: la Certificación CES para Aeropuertos.

Entrevistamos a Hernán Madrid, jefe del CES, quien nos brindó información valiosa sobre los objetivos y el impacto de esta nueva versión de la certificación, los requerimientos introducidos, las entidades involucradas en el proyecto y los desafíos enfrentados hasta el momento.

La certificación CES para aeropuertos tiene como principal objetivo adaptar el exitoso modelo de certificación de edificios públicos y hospitales a las características específicas de las terminales de pasajeros. El enfoque se centra en la eficiencia energética, el uso responsable del agua, la calidad del ambiente interior y la acústica, entre otros aspectos. Sin embargo, lo más destacado de esta versión es la incorporación de condiciones inéditas que no se encontraban en la certificación anterior.

Según Hernán Madrid: “La versión de aeropuertos incorporará nuevos temas como la reducción de la huella de carbono, la economía circular e innovaciones en electromovilidad y generación de energías limpias”.

La necesidad de incorporar estrategias de sustentabilidad en los aeropuertos surge de la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas de Chile. Esta entidad, encargada de la gestión de los aeropuertos y aeródromos del país, tiene un programa de mejoramiento y desarrollo de capacidad para todos los aeropuertos chilenos, lo que incluye la renovación de espacios y la integración de prácticas sustentables.

El desarrollo del proyecto de la versión CES para aeropuertos se ha dividido en tres etapas. La primera consistió en comprender y caracterizar las particularidades de los edificios aeroportuarios en comparación con las edificaciones tradicionales, con el objetivo de identificar las acciones que se pueden implementar para mejorar su sostenibilidad.

En la segunda etapa, se llevó  a cabo una licitación para desarrollar los estudios necesarios para alimentar la parte técnica de la certificación. Esto incluyó la actualización, adaptación y calibración de las metodologías ya existentes y la incorporación de nuevos temas, como la huella de carbono, la economía circular y la electromovilidad.

Hernán Madrid explica: “El trabajo licitado está planteado para un período de casi dos años, con un presupuesto de más de 500 millones de pesos a cargo de la Dirección de Aeropuertos del MOP”.

La tercera etapa consiste en la elaboración del Manual de Certificación para los aeropuertos y su puesta a prueba.

La proyección del proyecto es ambiciosa, ya que se pretende abordar todos los aeropuertos y aeródromos de Chile que reciben vuelos comerciales. Esto implicaría intervenir en al menos 16 aeropuertos de la red primaria del país.

Minera Altair invertirá US$ 250 millones en proyecto La Farola en la Región de Atacama

La empresa Altair ingresó una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) con la finalidad de extender la continuidad operacional de su proyecto La Farola, ubicado en la comuna de Tierra Amarilla, en la Región de Atacama.

Con una inversión cercana a los US$ 250 millones, el proyecto consiste en la operación de una planta de procesamiento de minerales, además de la construcción de un rajo abierto y de un depósito que contendrá, conjuntamente, relaves filtrados y estériles, denominado como “Depósito Mixto Relave Filtrado-Estéril” (DMRFE).

Además, el proyecto intervendrá 234 has, la zona del rajo ocupará una superficie de 72 has., y  desde esa zona se extraerá el mineral y será llevado a una planta de proceso. En tanto, la planta contará con una tecnología de flotación que tiene la ventaja de optimizar el proceso en cuanto a consumo de agua, reactivos, energía eléctrica y contenido de agua final en el relave filtrado.

Por otro lado, La Farola dispondrá de todas las instalaciones auxiliares necesarias para el funcionamiento y operación, tanto del rajo como de la planta de procesamiento de minerales. En tal sentido, se dispondrán de todas las edificaciones, instalaciones para el personal, barrio cívico, entre otros.

Se estima que el desarrollo de este proyecto minero considerará el procesamiento de 15.000 ton/día de mineral para obtener concentrados comerciales de cobre con contenido de oro.