“A nivel mundial, las reservas minerales de cobre ascienden a 700 millones de toneladas y la producción anual es de 22 millones de toneladas, por lo que oferta del metal cobrizo se agotaría al cabo de los próximos 30 años”, previó Rómulo Mucho, en conferencia magistral organizada por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú – Seccional Cerro de Pasco.
En medio de este panorama, pronosticó qe la demanda anual de cobre crecería a 30 millones de toneladas al 2030, lo cual, comparado con la oferta actual, ocasionaría un déficit promedio de 8 millones de toneladas, volumen que solo podría ser cubierto con seis veces la producción de Minera Escondida de Chile, y con una inversión de US$ 100,000 millones.
“Se espera que el consumo de cobre se incremente en 100% al 2040, pues se emplearán 3.6 toneladas por cada megavatio en energía eólica, 4.5 toneladas por cada megavatio de energía solar, más de 4 veces la cantidad de cobre en la fabricación de vehículos eléctricos y en superficies de instrumentos para eliminar seis tipos de bacteria”, pormenorizó.
Así como con el cobre, el especialista consideró que también aumentarían los requerimientos de litio en 1500%, cobalto en 390%, Neodimio en 190% y níquel en 180%, como consecuencia de los superiores ingresos de economías emergentes, la creciente urbanización, la mayor innovación electrónica y la transición a fuentes de energías bajas en carbono.



