La actividad industrial en México mostró señales de dinamismo regional en septiembre de 2025, con avances destacados en varios estados y repuntes puntuales por sector, de acuerdo con el Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa (IMAIEF) del INEGI. En cifras desestacionalizadas, Nayarit (5.0%), Tabasco (4.3%) y Guanajuato (3.6%) encabezaron los mayores incrementos a tasa mensual.
Repunte mensual: motores regionales y lectura empresarial
El reporte también ubicó a Nuevo León (2.6%) y Jalisco (2.1%) entre los estados con mejor desempeño mensual, lo que refuerza la relevancia de estos polos para las cadenas de proveeduría, la manufactura y el movimiento de inversión productiva. En contraste, algunas entidades registraron retrocesos pronunciados, lo que subraya un mapa industrial con ritmos diferenciados.
En la comparación anual, el mayor crecimiento de la actividad industrial se concentró en Tamaulipas (12.2%), Aguascalientes (5.5%) y San Luis Potosí (5.0%), seguidos por Baja California Sur (4.1%) y Jalisco (2.2%). Estas variaciones reflejan oportunidades para empresas que buscan capacidad instalada, ecosistemas de proveedores y plataformas de exportación.
Sectores que mueven la aguja: manufactura y construcción
Por actividad, el informe identificó avances relevantes en industrias manufactureras en Tabasco, Chiapas, Aguascalientes, Hidalgo y San Luis Potosí, con un salto anual sobresaliente en Tabasco (116.5%). Este comportamiento sugiere un mejor tono para líneas de producción, contratación de servicios industriales y demanda de logística en los territorios con mayor tracción.
En construcción, las mayores alzas se concentraron en Guerrero, Guanajuato, Jalisco y Nuevo León, con incrementos anuales de 17.0%, 16.5%, 12.5% y 11.7%, respectivamente. Para el sector privado, estos datos se traducen en más obra, consumo de materiales, ingeniería y actividad para contratistas ligados a parques y desarrollos industriales.
Aunque el IMAIEF nacional mostró una variación anual de -2.3% en septiembre, el detalle por entidad confirma que México mantiene focos de crecimiento industrial con perfiles complementarios, desde manufactura hasta infraestructura y energía. Para 2026, el reto para empresas y clústeres consiste en convertir estos repuntes regionales en planes de productividad, inversión y mayor integración de proveeduría local.



