El inicio de 2026 presenta un escenario más estable para el desarrollo de la energía limpia en México, con oportunidades para proyectos alineados a la nueva visión del sistema eléctrico nacional, afirmó Emiliano Sánchez, director de Suministro Calificado de Energía Real.
“Si bien el entorno es más exigente en términos técnicos y regulatorios, también ofrece reglas más definidas que favorecen inversiones bien estructuradas”.
Tecnologías y eficiencia energética para la industria en 2026
De acuerdo con Energía Real, este año apunta a consolidar la adopción de tecnologías de gestión energética avanzada, como sistemas de almacenamiento de energía (BESS), control de demanda, microredes y digitalización de redes internas. La combinación de estas herramientas permite elevar los estándares de eficiencia y optimizar el consumo energético en la industria.
“Estas soluciones no solo permiten generar más energía limpia, sino utilizarla de manera más eficiente, con un enfoque más sistemático hacia la optimización del consumo”.
Tras la entrada en vigor de la nueva Ley del Sector Eléctrico, el marco regulatorio inició 2026 con mayor claridad y orden. En particular, la formalización del autoconsumo y la generación distribuida ha dado mayor certidumbre a los proyectos de generación en sitio. “Esto permite a la industria integrar soluciones renovables, almacenamiento y esquemas híbridos para optimizar su consumo y costos”, aseguró el directivo de Energía Real.
PLADESE y reglas definidas para autoconsumo y generación distribuida
En este contexto, la empresa destacó la relevancia del Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico (PLADESE) de la Secretaría de Energía (SENER), que sustituyó al PRODESEN. Este instrumento establece criterios de planeación vinculantes en infraestructura, confiabilidad, continuidad del servicio, seguridad energética y transición energética.
“El PLADESE guía inversiones, prioridades regulatorias y marca un plan de desarrollo sectorial con horizonte de 15 años”, afirmó Sánchez, y señaló que “este marco ofrece un panorama más amplio tanto para la industria nacional como para los proyectos de nearshoring que demandan resiliencia energética de largo plazo”.
Con marcos regulatorios más claros, procedimientos de permisos mejor definidos —especialmente en autoconsumo y generación distribuida— y una mayor experiencia en la estructuración de contratos como los PPA, Energía Real prevé un aumento sostenido de proyectos renovables durante 2026.
“Conforme más empresas industriales y comerciales adopten generación propia y soluciones híbridas con almacenamiento, vemos una tendencia clara hacia la reducción de emisiones de carbono en el sector privado”.
El directivo añadió que este proceso podría acelerarse si los grandes consumidores incorporan tecnologías limpias en sus perfiles de consumo y se alinean con metas corporativas de sostenibilidad.
No obstante, el principal reto para la industria será adaptarse a un marco regulatorio más estructurado y a requerimientos técnicos más definidos en materia de interconexión y operación.
“Esto exige una mayor planeación desde las etapas tempranas de los proyectos, así como una coordinación más estrecha con autoridades y operadores del sistema”.
Si bien estos ajustes elevan el nivel de cumplimiento, Sánchez concluyó que también contribuyen a proyectos mejor integrados al sistema eléctrico, con mayor certidumbre operativa y sostenibilidad en el largo plazo.



